miércoles, 31 de enero de 2024

44.- CICLO B. TIEMPO ORDINARIO 5. 04.02.2024

 

TE BUSCO, SEÑOR.

 

Te busco, Señor,

en mis soledades,

en mis silencios,

en mis abatimientos.

 

Entre tanto ruido,

entre tanta discordia,

entre tanta división,

te busco, Señor.

 

Te busco, Señor,

en los requiebros de mi biografía,

en los destellos de compasión que descubro,

en la unción del silencio de los templos que visito.

 

Entre tanta mala fe,

entre tanta manipulación,

entre tanta sensación de vacío,

te busco, Señor.

 

Te busco, Señor,

en las brisas de mis paseos por el parque,

en las intuiciones de bondad que atisbo,

en la paz que me dan los que me quieren.

 

Entre tanta distorsión,

entre tanto aislamiento,

entre tanto desamparo,

te busco, Señor.

 

Te busco, Señor,

en los esfuerzos por la paz,

en esos versículos fascinantes de los salmos,

en el agua que regenera la vida.

 

Entre tanto sufrimiento evitable,

entre tanto nerviosismo,

entre tanto ruido,

te busco, Señor.

 

Te busco, Señor,

como si no te hubiera atisbado nunca,

como si me jugara la vida en ello,

como si la confianza fuera la fuente de mi energía.

 

Señor, que encuentre símbolos vivos que me acerquen a ti,

Señor, que encuentre situaciones que me acerquen a ti,

Señor, personas que me acerquen a ti.

 

carmeloampelio@gmail.com

 


jueves, 25 de enero de 2024

43.- CICLO B. TIEMPO ORDINARIO 4. 28.01.2024

 

¡SEÑOR JESÚS, EVANGELIO VIVO!

 

Señor Jesús, evangelio vivo para todos los que se acercan a ti,

sea cual sea su condición, su estatus, su situación vital.

 

Señor Jesús, evangelio vivo

por todos,

para todos,

siempre.

 

Señor Jesús, tu presencia compasiva,

tus asombrosas acciones liberadoras

abren espacios de libertad

y de autenticidad inauditos…

porque quitas cargas de yugos internos y externos

con tu energía poderosa de santidad y justicia.

 

Señor Jesús, evangelio vivo

por todos,

para todos,

siempre.

 

Señor Jesús, tenemos demonios, miedos, opresiones:

somos seres humanos normales…

humanos en una humanidad demasiado humana.

Como siempre.

Como todos.

Así estamos.

En todos los tiempos y lugares

lo no dicho,

lo reprimido,

las heridas hondas

de nuestra afectividad

y nuestra identidad

nos arañan la conciencia

y hacen que nos retorzamos

cuando no nos queda más remedio

que enfrentarnos

a la verdad de nuestra verdad

al sondear el silencio

de nuestra soledad.

 

Señor Jesús, evangelio vivo

por todos,

para todos,

siempre.

 

Señor Jesús, sabemos que tu presencia

puede sanarnos

puede restaurarnos

puede consolidarnos

en los fundamentos íntimos de la alegría de vivir.

 

Señor Jesús, evangelio vivo

por todos,

para todos,

siempre.

Te llamas evangelio.

Te llamas salvación.

Te llamas amor sobre todo amor.

 

Señor Jesús, evangelio vivo.

Tú eres nuestro evangelio viviente

más allá de las doctrinas,

más allá de los reglamentos,

más allá de las picajosas reglas morales.

 

Miles y miles,

a lo largo de la historia,

dan testimonio elocuente de ello,

con sus obras,

con sus palabras,

son sus presencias.

Son santos,

son profetas,

son creyentes

que nos hablan

de la esencia del cristianismo:

de ti y de tu inagotable fuente de compasión,

de ti y de tu inagotable fuente de bendición,

de ti y de tu inagotable fuente de santidad.

 

Señor Jesús

sánanos,

libéranos,

santifícanos.

 

Danos valentía de verdad para acercarnos a ti

desde nuestra real autenticidad.

 

Danos valentía para querer transformarnos de verdad

en testigos de tu Reino de Vida.

 

Danos valentía para tomarnos en serio

ser creyentes en Ti,

el Santo,

el Salvador,

el Cristo Redentor

de todo lo oscuro de la humanidad,

esa humanidad tan nuestra.

 

Señor Jesús, evangelio vivo

por todos,

para todos,

siempre.

 

carmeloampelio@gmail.com

 


jueves, 18 de enero de 2024

42.- CICLO B. TIEMPO ORDINARIO 3. 21.01.2024

 


¡TRANSFÓRMAME, SEÑOR!

 

 

Que bendiga más.

Que te adore más.

Que rece más.

 

¡Transfórmame, Señor!

 

Que sea más apacible.

Que viva más sereno.

Que sea más ecuánime.

 

¡Transfórmame, Señor!

 

Que sea más justo.

Que sea más prudente.

Que sea más templado.

 

¡Transfórmame, Señor!

 

Que ame más.

Que escuche más.

Que comprenda más.

 

¡Transfórmame, Señor!

 

Que sirva más.

Que testimonie más.

Que disculpe más.

 

¡Transfórmame, Señor!

 

Que respete más.

Que cuide más.

Que bendiga más.

 

¡Transfórmame, Señor!

 

Que sea más amable.

Que colabore más.

Que sea más benevolente.

 

¡Transfórmame, Señor!

 

Que me comprometa más.

Que me silencie más.

Que apoye más.

 

¡Transfórmame, Señor!

 

Que sea más empático.

Que fortalezca más los lazos.

Que cuide más los ambientes.

 

¡Transfórmame, Señor!

 

Que sea más creativo.

Que cree más comunidad.

Que me entregue más.

 

¡Conviérteme, Señor,

hazme renacer a la nueva inocencia,

renacer a la nueva vida,

renacer a la autenticidad sanada

de los hijos de Dios!

 

¡Conviérteme, Señor

en un instrumento de libertad,

de alegría,

de confianza…

 

¡Conviérteme, Señor,

en instrumento de lo que el mundo necesita:

santidad

y justicia!

 

carmeloampelio@gmail.com

 


41.- CICLO B. TIEMPO ORDINARIO 2. 14.01.2024

 


CRISTO JESÚS, EL ESENCIAL

 

Cristo Jesús, el esencial.

Cristo Jesús, el fundamental.

Cristo Jesús, el misterio primordial

que redime nuestra realidad.

 

Cristo Jesús, la novedad permanente.

Cristo Jesús, el amado que colma la sed.

Cristo Jesús, Señor.

 

Cristo Jesús: ¿Cómo asir tu misterio?

Cristo Jesús: ¿Cómo escucharte entre tanto ruido?

Cristo Jesús: ¿Cómo centrarnos en ti?

Cristo Jesús: ¿Cómo vibrar en tu onda?

Cristo Jesús: ¿Cómo transformarnos en auténticos oyentes de tu palabra?

Cristo Jesús: ¿Cómo llenarnos de coraje para seguirte de verdad?

 

Cristo Jesús,

seguirte es muy serio.

Nos jugamos la vida.

… y nos llenamos de escusas,

de justificaciones,

de componendas.

 

El ego es muy tramposo.

Nuestro ego no tiene escrúpulos.

Nuestro ego genera falsedad tras falsedad.

Nuestro ego se disfraza de muchas maneras…

 

Cristo Jesús,

vivir como constructores del Reino

es la consecuencia fundamental

de la fe en ti,

de la confianza en ti,

del amor que te tenemos.

 

Cristo Jesús,

llamas a la puerta de nuestra conciencia

nos invitas a vivir como tú:

favoreciendo la vida humana

de todas las maneras posibles,

Nos invitas a bendecir la vida humana

de todas las maneras posibles.

Nos invitas a cuidar la vida humana

de todas las maneras posibles.

 

Cristo Jesús,

quieres personas libres,

quieres personas alternativas,

quieres personas profundamente humanas,

profundamente espirituales,

profundamente fraternales

y solidarias.

 

Cristo Jesús,

maestro,

sólo bajo tu mirada

que penetra el fondo del corazón,

descubriremos

realmente quiénes somos,

qué quieres de nosotros

y cuál es misión

a la que estamos llamados.

 

Siempre ha sido así,

pero hoy parece que más

en estos tiempos

especialmente extraños,

especialmente desconcertantes,

que nos llenan de tanto miedo.

 

carmeloampelio@gmail.com

 


martes, 9 de enero de 2024

40.- CICLO B. EPIFANÍA. 07.01.2024

CRISTO JESÚS, BENDICIÓN DE DIOS.


Cristo Jesús, bendición de Dios, carne del misterio sobre todo misterio.

Cristo Jesús, bendición de Dios, presencia tan radicalmente humana.

Cristo Jesús, bendición de Dios, sabiduría amorosa de Dios.

Cristo Jesús, bendición de Dios, raíz de la energía de los constructores de paz.

Cristo Jesús, bendición de Dios, palabra de Dios para todos los seres humanos.

Cristo Jesús, bendición de Dios, universalización de Dios.

Cristo Jesús, bendición de Dios, destructor de ídolos blasfemos.

Cristo Jesús, bendición de Dios, esperanza contra toda esperanza.

Cristo Jesús, bendición de Dios, mansedumbre en manos del Padre.

Cristo Jesús, bendición de Dios, poder al servicio de los desahuciados del mundo.

Cristo Jesús, bendición de Dios, fascinación para los humildes de corazón.

Cristo Jesús, bendición de Dios, el de las últimas preguntas.

Cristo Jesús, bendición de Dios, el de las últimas respuestas.

Cristo Jesús, bendición de Dios, justicia misericordiosa del Padre.

Cristo Jesús, bendición de Dios, el mejor de la humanidad.

Cristo Jesús, bendición de Dios, reposo del creyente.

Cristo Jesús, bendición de Dios, consuelo del creyente.

Cristo Jesús, bendición de Dios, tarea del creyente.

Cristo Jesús, bendición de Dios, raíz de nuestra sed de vida.

Cristo Jesús, bendición de Dios, mensaje del amor sobre todo amor.

Cristo Jesús, bendición de Dios, que nos eliges por amor, para amar.

Cristo Jesús, bendición de Dios, que nos capacitas por amor, para amar.

Cristo Jesús, bendición de Dios, que nos acompañas por amor, para amar.

Cristo Jesús, bendición de Dios, que nos plenificarás asombrosamente. 

Cristo Jesús, bendición de Dios, santidad que habitas en nuestras casas.

Cristo Jesús, bendición de Dios, santidad que habitas en nuestros corazones.

Cristo Jesús, bendición de Dios, santidad que habitas en nuestros amores.

Cristo Jesús, bendición de Dios a los maltratados por la puñetera vida.

Cristo Jesús, bendición de Dios a los sedientos de amor.

Cristo Jesús, bendición de Dios a los sedientos de paz.

Cristo Jesús, bendición de Dios a los sedientos de autenticidad.

Cristo Jesús, bendición universal de Dios.

Cristo Jesús, bendición universal a todos los seres humanos,

especialmente a los de corazón partido.


Cristo Jesús, sanación de sanaciones.

Cristo Jesús, fundamento de los fundamentos.

Cristo Jesús, corazón de nuestro corazón.

Cristo Jesús, agua de nuestra sed.

Cristo Jesús, amor de nuestro amor.

Cristo Jesús, camino de nuestro desconcertado vivir.

Cristo Jesús, certeza innombrable que nos sosiega.

Cristo Jesús, tu luz nos hace ver la luz.


Cristo Jesús, a quien rezamos.

Cristo Jesús, por quien rezamos.

Cristo Jesús, gloria de los seres humanos por los siglos de los siglos.

Cristo Jesús, gracia y verdad.

Cristo Jesús, bendición de nuestras bendiciones,

Bendiciones que damos.

Bendiciones que recibimos.

Bendiciones que compartimos.


Cristo Jesús, Tú, en quien amamos.

Cristo Jesús, Tú, a quien amamos.


Cristo Jesús, el nombre sobre todo nombre.


carmeloampelio@gmail.com


jueves, 28 de diciembre de 2023

39.- CICLO B. SAGRADA FAMILIA. 31.12.2023

 FAMILIAS


Te pido, Señor,
por todas aquellas familias,
la formen las personas que la formen,
donde no hay confianza y encuentro.
 
Te pido, Señor,
Por todas aquellas familias,
sean quienes sean sus miembros,
donde no hay ternura y amor.
 
Te pido, Señor,
por todas aquellas familias,
tengan las características que tengan,
donde no hay servicio, entrega y donación.
 
Te pido, Señor,
por todas aquellas familias,
tengan la configuración que tengan,
donde no hay alegría.
 
Hazme, Señor,
instrumento de tu amor,
de tu paz,
de tu fraternidad.
 
Hazme instrumento
de tu misericordia entrañable,
de tu humildad,
de tu dulzura,
de tu comprensión.
 
Hazme Señor,
instrumento de tu luz,
para que no pierdan la esperanza
y puedan ver
las posibilidades
tan reales
de un nuevo comienzo,
de una nueva vida…
 
Hazme, Señor.
testigo
de que lo mejor,
siempre,
está por llegar.
 
Hazme instrumento
de tu presencia
esperanzada
entre los míos,
entre los que me rodean,
entre las personas
con las que me encuentro
en las cada vez
más extrañas calles
de mi ciudad,
entre los cada vez
más extraños pasillos
y despachos
de mi trabajo,
en los cada vez
más solitarios
corredores
y escaleras
del portal de mi casa.


miércoles, 20 de diciembre de 2023

38.- CICLO B. ADVIENTO 4. 24.12.2023

ASOMBRO


Nace Dios.

Asombro.


Asombro: santamente, 

al fin, 

se inicia el Reino

enraizado en el misterio del misterio

de la verdad, el bien y la belleza,

en el misterio del misterio

de lo más humano de lo humano.  


Asombro: nuestro caminar entre fatigas

ve destellos,

intuiciones de paz profunda,

intuiciones de que tanto amor no puede terminar

como si todo diera igual.


Asombro: podemos bendecir la vida,

toda vida,

todo amor, 

todo corazón herido,

toda autenticidad humana.


Asombro al poder acompasarnos con los cuidadores

de lo frágil,

de lo incipiente,

de la ternura

de los mejores humanos. 


Asombro de exploradores de lo mejor de la humanidad,

asombro por tantos espacios de bien por explorar,

por cultivar,

por impulsar.


Asombro de peregrinos en los desiertos del santo silencio,

asombro ante tanta intensidad, 

tan real, 

tan a mano.


Asombro de artistas del bien cotidiano,

asombro ante tanta capacidad de crear buenas situaciones

en estos inciertos y extraños tiempos en lo que vivimos.


Asombro como los místicos,

como los monjes,

como los músicos sublimes…

asombro ante la densidad de lo real

que se muestra en las entraña de lo humano.


Asombro de los hombres y mujeres de fe balbuciente…

Asombro de los heridos por la puñetera vida…

Asombro de los que fracasan malditamente…


Asombro,

asombro,

asombro.


Asombro: lo nuestro cabe en Dios

y Dios cabe en lo nuestro.

¿Qué decir?

¿Qué hacer?

Contemplar

en silencio tanta luz.


carmeloampelio@gmail.com


sábado, 16 de diciembre de 2023

37.- CICLO B. ADVIENTO.3. 17.12.2023

 UNGIR

 

¡Ven, Señor, a ungirnos:

queremos ser la buena noticia de vivir la cordialidad fraterna

allí donde las revueltas de la vida guiada por Ti nos lleven!

 

¡Ven, Señor, a ungirnos:

sana nuestros corazones desgarrados:

sé santo bálsamo que nutre y fortalece

nuestros quebrantos y quiebras vitales!

 

¡Ven, Señor, a ungirnos:

rompe nuestros apegos,

nuestros egocentramientos,

nuestras muestras de avidez

en este mundo tan contradictorio

y tan lleno de hombres y mujeres sedientos

que desconocen la Fuente que Tú eres!

 

¡Ven, Señor, vístenos de alegría:

haznos humildes servidores de la humana humanidad

allá donde desempeñemos nuestro trabajo

y nuestra aportación a la sociedad y a la cultura!

 

¡Ven, Señor, vístenos de alegría:

obra en nosotros tus obras de verdad, de bien y de justicia

para que todos vean que Tú eres el Camino de la vida auténtica

y la energía de los mejores deseos de la humanidad!

 

¡Ven, Señor, vístenos de alegría:

santifica nuestras presencias en medio de este mundo tan extraño y complejo,

especialmente en estos tiempos de pandemia,

de cínicas políticas,

de tantos daños a la dignidad humana!

 

¡Ven, Señor, ayúdanos a ser constantes en el orar,

que tantas y tantas

distracciones y pantallas nos alejan de nuestro focus:

Tú y tu presencia sanante e impulsora en toda la realidad!

 

¡Ven, Señor, ayúdanos a dar gracias en toda ocasión,

que tantas y tantas veces

nos creemos dignos de alabanza por nuestras acciones…

tan fútiles, tan de pose, tan llenas de intereses pequeñoegoístas!

 

¡Ven, Señor, ayúdanos a escuchar

a tantos hombres y mujeres de bien,

profetas de nuestro tiempo,

que claman por el cuidado de vida concreta

y la justicia urgente

y la paz imprescindible entre los hombres y los pueblos!

 

¡Ven, Señor, ábrenos los corazones para vivir tu paso por nuestras vidas!

¡Ven, Señor, ábrenos los corazones para para que Tú seas el protagonista de nuestro anuncio!

¡Ven, Señor, ábrenos los corazones para que de verdad Tú seas Salvador nuestro!

 

¡Ven, Señor, autentifícanos la fe!

¡Ven, Señor, autentifícanos la esperanza!

¡Ven, Señor, autentifícanos la caridad!

 

¡Ven, Señor, santifica nuestras palabras!

¡Ven, Señor, santifica nuestros deseos!

¡Ven, Señor, santifica nuestras vidas!

 

¡Ven, Señor, santifica nuestros silencios ante Ti…!

¡Ven. Señor, santifica nuestras lágrimas ante Ti…!

¡Ven, Señor, santifica nuestras humildes oraciones ante Ti…!

 

¡Ven, Señor, alégranos la vida!

 

¡Ven, Señor, cristianízanos,

que no sabemos cuán madura

está nuestra biografía…!

 

¡Ven, Señor, ármanos de luz

cordial,

humilde,

auténtica

en deseos, palabras y obras!

 

¡Ven, Señor, llama profunda

que escrutas y saneas

el corazón de todo hombre

sediento

que se abre a Ti!

 

¡Ven, Señor, vístenos de Evangelio

porque tenemos los corazones afligidos,

porque tenemos miedo a la libertad de los Hijos de Dios,

porque tenemos, como tatuajes indelebles,

en nuestras manos,

en nuestros ojos,

en nuestra mente

cicatrices de nuestra tragicómica y paradójica existencia

de seres humanos,

demasiado humanos!


carmeloampelio@gmail.com


jueves, 7 de diciembre de 2023

36.- CICLO B. ADVIENTO.2. 10.12.2023

Asombro


Asombro de poder invocarte.

Asombro de poder implorarte.

Asombro de poder suplicarte.

¡Ven, Señor Jesús!


Asombro de nuestros corazones tan humanos.

Asombro de nuestros corazones tan cansados.

Asombro de nuestros corazones aún vibrantes. 

¡Ven, Señor Jesús!


Asombro en nuestras encrucijadas.

Asombro en nuestras decisiones.

Asombro en nuestras palabras.

¡Ven Señor Jesús!


Asombro en nuestras pequeñas impaciencias.

Asombro en nuestras pequeñas justicias.

Asombro en nuestras pequeñas palabras de testigos.

¡Ven Señor Jesús!


Asombro en nuestras pequeñas responsabilidades.

Asombro en nuestros pequeños pasos de conversión.

Asombro en nuestras pequeñas mentes.

¡Ven, Señor Jesús!


Asombro en nuestros mejores deseos.

Asombro en nuestras mejores virtudes.

Asombro en nuestra mejor inteligencia.

¡Ven, Señor Jesús!


¡Ven, Señor Jesús!

Deslúmbranos aún más.

Fascínanos aún más.

Sorpréndenos aún más.


¡Ven, Señor Jesús

a nuestro estupor,

a nuestra maravilla,

a nuestro caminar

en estos extraños tiempos

que nos conmocionan,

que nos asustan,

que nos dejan 

tirados,

perplejos,

asustados. 


¡Ven Señor, Jesús!

Esperanza de nuestras esperanzas.


carmeloampelio@gmail.com


jueves, 30 de noviembre de 2023

35.- CICLO B. ADVIENTO.1. 03.12.2023

DESPIERTA

 

Cuando te cueste cuidar lo que crees

que no merece la pena,

despierta:

Viene el amor sobre todo amor,

el amor que sustenta lo frágil

de la humanidad.

Viene por amor,

Viene por amar.

 

Cuando olvides la raíz de tu esfuerzo,

despierta:

Viene la raíz de toda raíz,

la raíz que ancla en las tormentas

más inhóspitas de la humanidad.

Viene por amor.

Viene por amar.

 

Cuando te emborraches del ruido de tu ego,

despierta:

Viene la humildad de las humildades

donde menos te lo esperas,

en lo más discreto de la humanidad.

Viene por amor.

Viene por amar.

 

Cuando te agotes y veas como salida el abandono,

despierta:

Viene el que tiene la última palabra de esperanza

en los desalientos más amargos.

Viene por amor.

Viene por amar.

 

Cuando te aturda la ambigüedad del camino,

despierta:

Viene el que da sentido a cualquier niebla en tu biografía,

aunque sea de noche,

aunque sea de noche opaca,

aunque sea de noche absurda y dura…

Sí, viene por amar.

Sí, viene por amar.

 

Cuando te de miedo el abismo de la soledad,

despierta:

Viene el que nunca nos ha dejado solos

el que habita en tu corazón

de niño herido,

de niño perdido,

de niño que busca amar y ser amado…

Sí, viene por amor.

Sí viene por amar.

 

Cuando no tengas el valor de abrirte de corazón

a la santidad de la presencia de los demás en tu vida:

despierta:

Viene el que confirma

que lo humano es el camino de lo divino,

el que confirma

que nada humano le es ajeno,

el que confirma que nada humano

es insignificante

para su presencia amorosa.

Sí, viene el que siempre ama.

Sí, viene el que siempre salva.

 

Cuando te amargue la vida esta tristeza animal,

allá en tu fondo más hondo,

despierta:

viene la salvación

que supera cualquier gris humano demasiado humano,

que supera cualquier maldad humana demasiado humana

que supera cualquier fracaso humano demasiado humano.

Sí, viene el que siempre ama.

Sí, viene el que siempre salva.

 

Cuando el desaliento

ante tanta maldad,

ante tanta sandez,

ante tanto cinismo

te impida respirar con serenidad:

despierta:

viene el apacible de los apacibles,

viene el sosiego de los sosegados,

viene la confianza de los confiados.

Sí, viene el que siempre ama.

Sí, viene el que siempre salva.

 

Cuando sientas que lo absurdo

de tanto egoísmo,

de tanto clericalismo,

de tanto cinismo

arañe tu mejor sensibilidad,

despierta:

viene el que da luz,

viene el que da sensatez,

viene el que da inteligencia

para vivir la libertad de los hijos de Dios.

 

Cuando tu fe sea como

una ruina irrecuperable,

una ruina gélida,

una ruina amorfa…

despierta:

Viene el que, asombrosamente, todo lo hace nuevo.

Viene el que mira con misericordia lo mejor del corazón humano.

Viene el que rescata asombrosamente lo que parece que no vale nada.

 

Despierta, sí.

Despierta.

 

Viene el esperado de los esperados.

Viene el más humano de lo humanos.

Viene el santo de los santos de Dios

para que los hombres seamos

lo mejor que podemos ser:

verdaderos hijos de Dios…

 

Sí, viene Dios y se encarna en un rostro humano

para que los humanos alcancemos,

con rostro divino…

el inimaginable rostro materno de Dios.

 

carmeloampelio@gmail.com


jueves, 23 de noviembre de 2023

34.- 27.11.2023. TIEMPO ORDINARIO 33. Ciclo A

Pastor


Señor Jesús, nuestro pastor.

Señor Jesús, el que indulta lleno de paciencia nuestras ignorancias evitables.

Señor Jesús, el clemente frente a tanta y tantas peleítas en que nos empecinamos los creyentes.

Señor Jesús, el que mira hacia lo mejor del futuro superando nuestros autoengaños tan humanos.

Señor Jesús, el que inspira la creatividad permanente de los hombres y mujeres de buena voluntad.

Señor Jesús, el que quiebra los círculos viciosos en los que nos embarullamos con nuestras sandeces.

Señor Jesús, el que nos infunde esperanza a pesar de nuestras caídas en las injusticias y el pecado.

Señor Jesús, el que fundamenta la fraternidad irrompible al hablarnos de Dios Padre de todos.

Señor Jesús, el que nos constituye para que hagamos bien el bien por donde quiera que pasemos.

Señor Jesús, el que impulsa el compromiso para que todos tengamos vida y la pongamos al servicio de la vida.

Señor Jesús, el manso lleno de la energía de la no violencia en este mundo de resentidos.

Señor Jesús, el que consuela definitivamente en los momentos de la muerte de seres queridos.

Señor Jesús, el que sacia de justicia los corazones cansados de tanta y tanta impía inhumanidad.

Señor Jesús, el que nos enseña la limpieza de corazón ante tanto y tanto interés mezquino.

Señor Jesús, el que mira como sólo lo puede hacer Dios.

Señor Jesús, el que nos hace capaces de creer en Dios de la Vida.

Señor Jesús, el que se abre de corazón al que tiene delante.

Señor Jesús, el que inspira confianza inagotable a pesar de nuestros pesares.

Señor Jesús, el que atraviesa gloriosamente las sombras del pecado y de la muerte.

 

Señor Jesús, tu cruz es nuestra luz.

Misteriosamente.

Santamente.

En la fe.

Por la fe.

Para la fe.


carmeloampelio@gmail.com


viernes, 17 de noviembre de 2023

33.- 19.11.2023. TIEMPO ORDINARIO 32. Ciclo A

Dones


Señor Jesús, maestro más allá del voluntarismo,

que comprenda que tus dones son un regalo para mi y para los demás

a pesar de mis límites,

a pesar de mis miedos,

a pesar de mis orgullos.

 

Señor Jesús, maestro más allá del mérito,

que viva mi vida como un servicio a los demás

a pesar de mis brotes de narcisismo,

a pesar de mis sombras de engreimiento,

a pesar de mis perezas y miedos.

 

Señor Jesús, maestro más allá de la comparación,

que me deje llevar por el cuidado a la vida

que se me regala,

que me fundamenta,

que me llama a vivir

cada momento,

cada acción

cada encuentro,

como un momento

donde destella la plenitud

en la que todos somos hermanos.

 

Señor Jesús, maestro más allá del juicio,

que viva con humildad,

que silencie mi ego vanidoso,

que acalle mi vanidad,

que no me crea mejor que los demás.

Señor Jesús, que acepte de verdad que cada uno

vive sus luchas en la vida,

que cada uno intenta superar sus contradicciones como puede,

que cada uno es un humano con sus heridas y sus cicatrices.

 

Señor Jesús, maestro más allá de la condena,

que no me deje llevar

por mi necia arrogancia,

por mi creerme superior,

por mi autocomplacencia

en mis méritos.,

en mis obras,

en mis, supuestamente, acciones beneficiosas.

 

Señor Jesús, maestro de la benevolencia.

Mírame con bondad,

purifícame en lo más hondo de mi sensibilidad.

úneme a tu corazón

de infinita

e inefable

misericordia.


viernes, 10 de noviembre de 2023

32.- 12.11.2023. TIEMPO ORDINARIO 31. Ciclo A

 

Sensatez

 

Tu sensatez, Señor, la sensatez del Reino

es lo que más falta nos hace,

es lo que anhelamos desde el fondo de nuestro corazón,

es lo que quisiéramos vivir en nuestro día,

es lo que quisiéramos transparentar

por donde quiera que vayamos.

 

La sensatez del reino, Señor…

 

La sensatez de la misericordia,

la sensatez del corazón compasivo,

la sensatez de la solidaridad,

la sensatez del cuidado de la vida,

la sensatez de justicia social,

la sensatez de la real equidad en los procesos sociales,

la sensatez de la humildad de pensamiento,

la sensatez de la humildad de palabra,

la sensatez de la humildad en nuestros quehaceres cotidianos,

la sensatez de la sencillez de corazón,

la sensatez de la sencillez en los deseos,

la sensatez de la sencillez de nuestras relaciones,

la sensatez de una vida constante de oración,

la sensatez de una vida de adoración,

la sensatez de una vida a la escucha cordial de la Palabra,

la sensatez de María, que guardaba lo mejor de ti en su corazón…

 

la sensatez del cuidado de nuestra vida,

la sensatez del cuidado de la vida que nos encontremos,

la sensatez del cuidado de lo frágil, de lo vulnerable, de lo pequeño,

la sensatez del diálogo,

la sensatez de la tolerancia,

la sensatez de construir puentes,

la sensatez de la voluntad de entendimiento,

la sensatez de la no violencia,

la sensatez del rechazo a la violencia,

la sensatez de los pacificadores de mentes y corazones,

la sensatez de cuidar nuestra familia,

la sensatez del testimonio sincero de lo que somos,

la sensatez del testimonio de lo que nos pasa por ser personas de fe,

la sensatez de vivir la esperanza pase lo que nos pase,

la sensatez de afirmar una y otra vez que lo mejor está por llegar,

la sensatez de saber que nuestro fundamento,

nuestra energía,

nuestra luz

es tu presencia,

Señor,

presencia que nos cuida,

que nos enamora,

que nos salva.


carmeloampelio@gmail.com