sábado, 21 de marzo de 2026

156.- 22.3.2006. CUARESMA 5. CICLO A

 Señor Jesús, levántanos

de la culpa desabrida que nos paraliza,

de la áspera desesperanza que a veces nos hunde,

del cansancio de la espera a veces sin esperanza,

de la ceguera ante los retos de la vida,

de la extenuación ante tanta y tanta insensatez nuestra y de los demás,

del desgaste emocional de creernos imprescindibles,

de la hosquedad de la dureza de corazón,

de la dureza de la incomunicación,

de las absurdas fobias que cultivamos,

del fracaso de nuestras ideas,

de las heridas malvadas de la vida,

de la hostilidad ruidosa que nos aturde,

de la ignorancia que nos lleva a la soberbia,

de la insensibilidad cotidiana en donde vivimos,

de los juicios sin piedad,

de la ansiedad pegajosa que nos desvela,

de la pesadez de nuestros límites demasiado humanos,

de la pesadumbre del desánimo,

del sinsentido de tanta palabrería barata,

de la arisca mirada de la envidia,

de la mentira que nos golpea,

de las miradas de superioridad,

de nuestras miserias tan humanas,

del agotamiento de nuestro voluntarismo,

del hastío de nuestras mediocridades,

del hastío de nuestras necedades,

de la agria soledad de fondo,

del miedo al miedo de la soledad última,

de la estupidez de creernos mucho mejores de lo que somos

del aturdimiento frente a los retos y urgencias de los que nos rodean,

de la tentación de rendirnos por nuestra falta de fe.

del tedio de tanta palabra vacía dentro de la Iglesia,

del desánimo de no ser capaces de dar mejor testimonio,

del peso de la incertidumbre,

de los cascotes de la ruina cultural que nos circunda,

de los escombros de la violencia.

 

Señor Jesús, levántanos.

Señor Jesús, desátanos.

Señor Jesús, sálvanos

incluso de nosotros mismos.


carmeloampelio@gmail.com