Ver
Señor, ver la alegría de la fraternidad.
Señor, ver a los que caminan por la vida ligeros de equipaje.
Señor, ver a los auténticamente piadosos.
Señor, ver a los que proponen esperanzas razonables.
Señor, ver la biofilia de los mejores.
Señor, ver la bondad cotidiana.
Señor, ver los caminos del Reino.
Señor, ver la comunión de los santos.
Señor, ver a los comprometidos por un mundo mejor.
Señor, ver la consistencia de la esperanza.
Señor, ver a los que enseñan a rezar.
Señor, ver a los creadores de novedades espirituales.
Señor, ver los destellos de santidad.
Señor, ver a los de manos diligentes para el cuidado de los que sufren.
Señor, ver la fuerza de la fe.
Señor, ver a los hombres de fe.
Señor, ver la humanidad de la caridad.
Señor, ver a los impulsados por el Espíritu.
Señor, ver a los justos entre los hombres.
Señor, ver a los que mantienen las manos caritativas de la Iglesia.
Señor, ver la liberación de las propias cadenas.
Señor, ver a los que cuidan la amistad.
Señor, ver la libertad de los hijos de Dios.
Señor, ver a los líderes humanistas.
Señor, ver a los limpios de corazón.
Señor, ver las llamadas a la justicia.
Señor, ver a los que sanan corazones afligidos.
Señor, ver la luz de tu presencia.
Señor, ver a los que aman la verdad.
Señor, ver a los maestros de humanismo.
Señor, ver a los mansos de palabra y obra.
Señor, ver a los que liberan su corazón para el bien.
Señor, ver la multitud de testigos en medio del mundo.
Señor, ver a los místicos de ojos abiertos.
Señor, ver a los no violentos.
Señor, ver la paciencia de la fe.
Señor, ver a los pacíficos.
Señor, ver la paz que tanto anhelamos.
Señor, ver el poder de tus Palabras.
Señor, ver a los que cultivan la lealtad pase lo que pase.
Señor, ver a los que se alimentan de santo silencio.
Señor, ver a los sabios llenos de humildad.
Señor, ver a los santos cotidianos.
Señor, ver a los sedientos de luz.
Señor, ver los signos del Espíritu.
Señor, ver a los testigos de la vida nueva.
Señor, ver a los voluntarios humanitaristas.
Señor, ver los que consideran que hay dos absolutos: el hambre y Dios.
Señor, ver a los que enseñan las verdades de la revelación.