Voluntad de bien
Señor Jesús, sostennos conscientemente frente al consumismo, el egoísmo posesivo narcisista y la mercantilización de las relaciones humanas. Que seamos generosos a la hora de compartir y contribuir al bienestar de los demás con los dones que nos das en abundancia.
Señor Jesús, que estemos dispuestos a recibir tu gracia para evitar deshumanizarnos y crecer como seres humanos de calidad en toda circunstancia, como verdaderos hijos de Dios.
Señor Jesús, sostennos conscientemente frente al relativismo práctico, la manipulación, la instrumentalización de las personas y la irresponsabilidad. Que nuestras conductas sean éticas, que evitemos el daño con conductas deliberadamente cuidadosas en la evitación de la mentira, la manipulación o la marginación.
Señor Jesús, que estemos dispuestos a recibir tu gracia para estar permanentemente dispuestos a aprender, a crecer, a expandir nuestra cabeza y corazón como verdaderos hijos de Dios.
Señor Jesús, sostennos conscientemente frente al hiperconsumo, la adicción a las pantallas, el deseo ilimitado y la dependencia de las gratificaciones inmediatas. Que tengamos una gran libertad interior respecto de los deseos compulsivos, las posesiones y las identificaciones que terminan dominándonos y haciéndonos perder la atención y la plena conciencia de lo que somos realmente en el presente de nuestras vida cotidiana.
Señor Jesús, que estemos dispuestos a recibir tu gracia para estar siempre abiertos al silencio orante, al silencio contemplativo, al silencio santo para crecer espiritualmente como verdaderos hijos de Dios.
Señor Jesús, sostennos conscientemente frente a la frente a la superficialidad intelectual, la desinformación, los prejuicios, los juicios precipitados, la credulidad y la ausencia de pensamiento crítico. Que comprendamos en profundidad la realidad, reconozcamos la densidad de la realidad y descubramos cómo el apego, la ignorancia y la aversión contribuyen con amplitud a nuestro sufrimiento evitable.
Señor Jesús, que estemos dispuestos a recibir tu gracia para estar siempre atentos a los indicios de tu presencia en lo que nos pasa y en lo que pasa y así poder crecer espiritualmente como verdaderos hijos de Dios.
Señor Jesús, sostennos conscientemente frente a pereza intelectual, la pasividad, la indiferencia frente al sufrimiento, la dispersión, el abandono de los compromisos y la cultura de la inmediatez. Que nuestra energía interior sostenida nos lleve a cultivar cualidades saludables, superar hábitos perjudiciales y avanzar por los caminos de la sana ascesis hacia la madurez espiritual.
Señor Jesús, que estemos dispuestos a recibir tu gracia para comprender la riqueza real de la nueva vida a la que nos llamas, la nueva vida que expande la que ya tenemos camino de la plenitud a la que estamos, esa plenitud de los verdaderos hijos de Dios.
Señor Jesús, sostennos conscientemente frente a la intolerancia, la impaciencia, las reacciones explosivas, el odio digital y la incapacidad para soportar la frustración. Que no tengamos miedo de afrontar las dificultades sin dejar que el resentimiento, la agresividad o la desesperación determinen automáticamente nuestras respuestas.
Señor Jesús, que estemos dispuestos a recibir tu gracia para ser capaces de superar la violencia y la agresividad que nos rodea y así testimoniar la paz que somos capaces de sembrar, la paz de los verdaderos hijos de Dios.
Señor Jesús, sostennos conscientemente frente a la posverdad, la manipulación informativa, la hipocresía rampante, las máscaras de las identidades y el autoengaño. Que cultivemos la honestidad en nuestras palabras, intenciones y comportamientos y la disposición a reconocer los propios errores.
Señor Jesús, que estemos dispuestos a recibir tu gracia para sembrar de pensamiento, palabra y obra la verdad, el bien y la belleza de la que somos capaces como verdaderos hijos de Dios.
Señor Jesús, sostennos conscientemente frente a la volatilidad, la falta de propósito, la inconsistencia personal y la dificultad para asumir compromisos duraderos. Que establezcamos como orientación vital la proclamación de tu Reino. Que sea una orientación vital plenamente consciente y permanezcamos fieles a ella en el aquí y ahora de todos los momentos y acciones de nuestra vida.
Señor Jesús, que estemos dispuestos a recibir tu gracia para superar las inercias deshumanizadoras que nos acechan. Que seamos capaces de mantenernos fieles en lo esencial: ser y vivir como verdaderos hijos de Dios.
Señor Jesús, sostennos conscientemente frente al individualismo exento y competidor, la indiferencia altiva, la deshumanización, los discursos de odio y la ruptura de los vínculos comunitarios. Que seamos seres con una constante actitud de buena voluntad hacia los seres vivos, el deseo sincero de que puedan vivir libres de sufrimiento evitable y desarrollar una existencia saludable.
Señor Jesús, que estemos dispuestos a recibir tu gracia para irradiar como seres de luz el cuidado que el mundo, los seres vivientes, las personas y nosotros mismos necesitamos. Así al mundo comprenderá la gloria a la que está llamado, la gloria de los verdaderos hijos de Dios.
Señor Jesús, sostennos conscientemente frente a la ansiedad, la reactividad emocional, la dependencia de la aprobación externa y la continua alternancia entre euforia y desesperación. Que tengamos la serenidad lúcida que permite mantener el equilibrio interior ante los éxitos y fracasos, el elogio y la crítica, el placer y el sufrimiento.
Señor Jesús, que estemos dispuestos a recibir tu gracia para conservar la claridad lúcida para actuar responsablemente con lo mejor de nuestras energías, la energías de los verdaderos hijos de Dios.
Señor Jesús, que tengamos voluntad de bien sostenidos y acompañados por ti.
Señor Jesús, que superemos las voraces tentaciones del ego.
Señor Jesús, que seamos cada vez más lo que estamos llamados a ser,
auténticos hijos de Dios.
Señor Jesús, que de verdad seas nuestro Señor,
Señor de nuestra cabeza,
Señor de nuestro corazón,
Señor de nuestra manos.