Oh, Dios, Padre, Hijo y Espíritu.
Oh, Espíritu,
incansable fuente de energía,
incansable fuente de conciencia,
incansable fuente de comunión.
Oh, Hijo,
incansable fuente de humanidad,
incansable fuente de solidaridad,
incansable fuente de salvación.
Oh Padre,
incansable fuente de verdad
incansable fuente de bien,
incansable fuente de belleza.
Oh, Espíritu,
incansable fuente de energía en lo más íntimo del ser humano.
incansable fuente de conciencia lo más íntimo de la carne humana,
incansable fuente de comunión en lo más íntimo de la sed humana.
Oh, Hijo,
incansable fuente de humanidad que nos enseña a vivir como Dios manda,
incansable fuente de solidaridad que nos enseña a tratarnos como Dios manda,
incansable fuente de salvación que nos enseña a caminar por la vida como Dios manda.
Oh Padre,
incansable fuente de verdad para los seres humanos sedientos de santidad y justicia,
incansable fuente de bien para los seres humanos sedientos de santidad y justicia,
incansable fuente de belleza para los seres humanos sedientos de santidad y justicia.-
Oh, Espíritu,
incansable fuente de energía para todas las personas sensibles y santas en la historia de la humanidad,
incansable fuente de conciencia que nos ayuda a comprender la entrega confiada en tus manos.
incansable fuente de comunión entre todos los buscadores de sentido santo en sus vidas.
Oh, Hijo,
incansable fuente de humanidad para todos los sabios sea cual sea su cultura y su sensibilidad,
incansable fuente de solidaridad para todos aquellos que buscan la paz y la justicia en el género humano.
incansable fuente de salvación para todos los que están tirados en lasa malditas cubetas de la historia.
Oh Padre,
incansable fuente de verdad entre tanta y tanta mentira hipócrita de los ebrios de su propio ego,
incansable fuente de bien entre tanto y tanto daño de los cínicos y los malvados armados hasta los dientes,
incansable fuente de belleza ante tanta y tanta maldad de los malignos en estos tiempos de hienas.
Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu
haced que emerja lo mejor de cada uno de nosotros,
eso en lo que nos parecemos a ti,
esa comunión,
ese amor,
esa vida…
ese misterio para el que no tenemos palabras,
ese misterio que nos habita y nos impele,
ese misterio en el que estamos implantados,
ese misterio que nos hace confiar en la realidad,
ese misterio que nos hace confiar en que lo mejor está por llegar,
ese misterio que nos capacita para sembrar el reino,
ese misterio que nos impulsa a la profecía,
ese misterio que nos permite comprender que las salvación ya ha comenzado.
ese misterio que nos une
en una sola humanidad,
en una sola vida,
en una sola realidad
santa y santificada,
en una sola vida
inmensa y multiforme,
en una sola humanidad
tan necesitada
de paz,
de perdón,
de misericordia.