sábado, 24 de mayo de 2025

113.- 25.05.2025.DOMINGO 6 DE PASCUA.CICLO C

… OS LO ENSEÑE TODO.

 

Espíritu santo, enséñanos a afrontar los retos de la evangelización en estos tiempos caóticos.

Espíritu santo, enséñanos a ajustar el tono emocional a las exigencias del entorno.

Espíritu santo, enséñanos a atrevernos de verdad a saciar la sed que habita en nuestro corazón.

Espíritu santo, enséñanos a buscar la raíz de la vida que nos da fuerzas para cuidar la vida.

Espíritu santo, enséñanos a callar misericordiosamente ante las clericaladas de clérigos desnortados.

Espíritu santo, enséñanos a captar la lentitud del crecimiento de las semillas de esperanza.

Espíritu santo, enséñanos a compartir como lo hacen los niños en su inocencia.

Espíritu santo, enséñanos a comprender con lo mejor de nuestra sensibilidad el corazón del que sufre.

Espíritu santo, enséñanos a conocernos de verdad, de verdad de la buena ante ti.

Espíritu santo, enséñanos a controlar esos impulsos que nos alejan de ti y de los demás.

Espíritu santo, enséñanos a crecer hacia es nueva infancia abierta al amor sobre todo amor.

Espíritu santo, enséñanos a cuidar de verdad la vida, toda vida.

Espíritu santo, enséñanos a cultivar nuestra inteligencia ofreciendo palabras que den esperanza.

Espíritu santo, enséñanos a decir sí como María y los grandes santos de la historia de la humanidad.

Espíritu santo, enséñanos a desear crecer en nuestra espiritualidad.

Espíritu santo, enséñanos a encontrar las palabras adecuadas que hagan sentirse en paz a los demás.

Espíritu santo, enséñanos a irradiar la paz, tu paz, la paz que sosiega los corazones rotos.

Espíritu santo, enséñanos a luchar contra cualquier sufrimiento evitable.

Espíritu santo, enséñanos a madurar como creyentes que quieren de verdad evangelizar.

Espíritu santo, enséñanos a manejarnos inteligente y amorosamente con la envida, propia y ajena.

Espíritu santo, enséñanos a mejorar sin prisa, sin pausa en la creación de novedades evangélicas.

Espíritu santo, enséñanos a mirar con misericordia tanta ignorancia que nos golpea la sensibilidad.

Espíritu santo, enséñanos a poner amor sin racaneos.

Espíritu santo, enséñanos a saber soportar las tensiones con fortaleza.

Espíritu santo, enséñanos a saborear la poesía de la sensibilidad de lo mejor del corazón humano.

Espíritu santo, enséñanos a salir de nuestros cajones de seguridad, de rigidez, de control.

Espíritu santo, enséñanos a ser asertivos, amorosa e inteligentemente asertivos.

Espíritu santo, enséñanos a ser conscientes del impacto emocional de lo que decimos y hacemos.

Espíritu santo, enséñanos a ser humildes, realmente humildes de pensamiento, palabra y obra.

Espíritu santo, enséñanos a ser líderes que sirven a mejorar la realidad donde vivimos.

Espíritu santo, enséñanos a ser lúcidos buscando lo mejor en estos tiempos extraños.

Espíritu santo, enséñanos a ser maestros de la empatía y de la serenidad.

Espíritu santo, enséñanos a ser perseverantes en las tareas del amor fraternal.

Espíritu santo, enséñanos a silenciarnos piadosamente ante el misterio de la vida.

Espíritu santo, enséñanos a sosegar nuestro ego en los fracasos.

Espíritu santo, enséñanos a sosegar nuestro ego en los triunfos.

Espíritu santo, enséñanos a tener la paciencia de los árboles.

Espíritu santo, enséñanos a tener un sentido del humor integrador.

Espíritu santo, enséñanos a tener una presencia que genere comunión por encima de las diferencias.

Espíritu santo, enséñanos a vivir en la sana autoestima de la humilde búsqueda de la verdad.

Espíritu santo, enséñanos el amor de los hijos de Dios.

Espíritu santo, enséñanos el silencio de los que tienen sed de santidad en su día a día.

Espíritu santo, enséñanos la belleza de la ternura que salva al mundo.

Espíritu santo, enséñanos la bondad sin límites del Padre del hijo pródigo.

Espíritu santo, enséñanos la comunión infinita de los santos de toda la humanidad.

Espíritu santo, enséñanos la entrega de los misioneros que están donde nadie quiere estar.

Espíritu santo, enséñanos la escucha sin tiempo, la escucha que sabe acoger sin canonicismos.

Espíritu santo, enséñanos la fraternidad que brota del compartir mesa y misa.

Espíritu santo, enséñanos la insensatez de los enamorados de lo santo.

Espíritu santo, enséñanos la inteligencia de los hijos de Dios.

Espíritu santo, enséñanos la justicia del Reino, la justicia de la misericordia.

Espíritu santo, enséñanos la justicia que transforma la dureza de corazón.

Espíritu santo, enséñanos la libertad de los hijos de Dios.

Espíritu santo, enséñanos la religiosidad de los hijos de Dios.

Espíritu santo, enséñanos la sabiduría de la vejez que se deja cuidar.

 

Amén.

Aleluya.

Aleluya.

Aleluya.


carmeloampelio@gmail.com


domingo, 18 de mayo de 2025

112.- 18.05.2025.DOMINGO 5 DE PASCUA.CICLO C

AMAOS

Señor, que bebamos de la misma fuente.

Señor, que caminemos juntos.

Señor, que compartamos las alegrías y las penas. 

Señor, que nos acojamos.

Señor, que nos acompañemos.

Señor, que nos alegremos la vida.

Señor, que nos amemos.

Señor, que nos apoyemos.

Señor, que nos corrijamos fraternalmente.

Señor, que nos cuidemos con ternura

Señor, que nos dejemos amar por los demás.

Señor, que nos descubramos mutuamente instrumentos de tu salvación.

Señor, que nos escuchemos.

Señor, que nos favorezcamos.

Señor, que nos fundamos en el mismo espíritu.

Señor, que nos hablemos con delicadeza.

Señor, que nos protejamos.

Señor, que nos reconozcamos miembros del Reino de Dios.

Señor, que nos respetemos.

Señor, que nos seamos leales.

Señor, que nos sintamos comunidad.

Señor, que nos sirvamos.

Señor, que nos socorramos.

Señor, que nos tratemos bien.

Señor, que nos tratemos como hijos de Dios.

Señor, que nos valoremos desde lo mejor de nuestros corazones.

Señor, que seamos amigos. 

Señor, que seamos compasivos unos con otros.

Señor, que seamos mutuamente benevolentes.

Señor, que seamos uno.

Señor, que unifiquemos el corazón hacia ti.

Señor, que vivamos en fraternidad.

Señor, que vivamos en la caridad.

Señor, que seamos signos vivos de tu amor.

Amén. Aleluya. Aleluya. Aleluya.


carmeloampelio@gmail.com


miércoles, 7 de mayo de 2025

111.- 11.05.2025.DOMINGO 4 DE PASCUA.CICLO C

 Espíritu Divino, más interior en nosotros que lo más íntimo de nuestro ser.

Espíritu Divino, tan inaccesible e incomprensible con nuestras fuerzas.

Espíritu Divino, tan accesible y tan comprensible con la mirada de fe, de esperanza y de caridad.

Espíritu Divino, que nos vivificas momento a momento con la santidad .

Espíritu Divino, que nos guías como un padre y una madre sabios y bondadosos.

Espíritu Divino, que nos ofreces constantemente la sabiduría de la misericordia.

Espíritu Divino, que nos alimentas día a día con la fortaleza de la fe.

Espíritu Divino, que nos cuidas sin descanso con la energía de la esperanza.

Espíritu Divino, que vives en nosotros inquietando nuestro corazón hasta que descansemos en paz.

Espíritu Divino, que nos permites vivir la experiencia de la presencia de Cristo en la realidad que vivimos.

Espíritu Divino, que nos fecundas para que el evangelio sea letra viva en nuestros pensamientos, palabras y obras.

Espíritu Divino, que nos iluminas siempre, siempre, siempre. 

Espíritu Divino, que haces que la Iglesia sea sacramento universal de v ida nueva.

Espíritu Divino, que santificas la autoridad convirtiéndola en servicio.

Espíritu Divino, que haces fructificar asombrosamente las semillas del reino. 

Espíritu Divino, que transfiguras los lutos de las maldiciones de la vida en danzas de libertad y alegría.

Espíritu Divino, que habitas en el corazón de todos los seres humanos. 

Espíritu Divino, que enciendes los corazones de los que caminan con hambre y sed de amor. 

Espíritu Divino, que nos llamas a la vida espiritual sea cual sea nuestra dedicación en la vida. 

Espíritu Divino, que eres capaz de iluminar los más oscuros recovecos de la biografía de las personas. 

Espíritu Divino, que nos circundas, nos enraízas y nos elevas para ser hijos de Dios. 

Espíritu Divino, que consigues que cada ser humano sea templo viviente de la divinidad.

Espíritu Divino, que nos revistes de humanidad fraterna y solidaria.

Espíritu Divino, que nos das la paz, tu paz, la santa paz.

Espíritu Divino, aliento de los alientos en el cuidado de la vida.

Espíritu Divino, significado de los significados de las mejores búsquedas de la verdad, el bien y la belleza. 

Espíritu Divino, energía que dinamizas los dinamismos de dinamismos de la realidad cósmica. 

Espíritu Divino, inteligencia de las inteligencias de los mejores de la humanidad. 

Espíritu Divino, armonía de las armonías en el misterio de la densidad e intensidad de lo real. 

Espíritu Divino, comunión de las comuniones de los santos de todas las épocas y religiones. 

Espíritu Divino, espléndido en todos los dones con los que nos encargas la tarea de santificar el mundo.

Espíritu Divino, fuente del mayor consuelo.

Espíritu Divino, abrazo de la divinidad que transfigura inalterablemente nuestra humanidad.

Espíritu Divino, alúmbranos.

Espíritu Divino, ábrenos el corazón.

Espíritu Divino, desciéganos de nuestro ego.

Espíritu Divino, impélenos.

Espíritu Divino, encamínanos.

Espíritu Divino, oriéntanos.

Espíritu Divino, edúcanos.

Espíritu Divino, aconséjanos.

Espíritu Divino, pastoréanos.

Espíritu Divino, ábrenos caminos.

Espíritu Divino, haznos valientes.

Espíritu Divino, humanízanos. 

Espíritu Divino, mejóranos.

Espíritu Divino, santifica a toda la humanidad.

Espíritu Divino, santifica a toda la Iglesia, a todas las iglesias, a todos los cristianos.

Espíritu Divino, santifica a todos los obispos, a todos los cardenales.

Espíritu Divino, santifica especialmente al nuevo Papa.


Amén. Aleluya. Aleluya. Aleluya.


carmeloampelio@gmail.com


viernes, 2 de mayo de 2025

110.- 04.05.2025.DOMINGO 3 DE PASCUA.CICLO C

Cristo resucitado


Cristo resucitado,

que fundamentas

todo lo que ocurre

en todos los niveles de la realidad:

nos gustaría confiar más

en tu deseo de vida 

en abundancia para todos los vivientes.


Cristo resucitado,

que impeles

los dinamismos

de toda la realidad:

quisiéramos acercarnos

a comprender algo de tu misterio

que nos acompaña día a día

en nuestra sed,

en nuestras luces,

en nuestro humano vivir. 


Cristo resucitado,

que posibilitas

la apertura a la santidad

de todos los seres humanos:

muéstranos los mejores caminos

para que tu amor sane

los corazones malheridos

en las miserias humanas, 

demasiado humanas.


Cristo resucitado,

que vivificas nuestras sombras,

nuestras laceraciones,

nuestras penas

tan hondas,

tan dolorosas,

tan tristes

quisiéramos reconocerte

en los pequeños signos de esperanza

que los sembradores de misericordia

implantan en nuestras vidas. 


Cristo resucitado,

que saneas

lo que parecía sin arreglo:

ábrenos el entendimiento del corazón

para que nunca perdamos la esperanza

en los seres humanos que nos rodean. 


Cristo resucitado,

que alzas,

que elevas,

que estimulas:

danos audacia para

sumarnos a los mejores

en la construcción de ese mundo mejor

que tanto y tanto necesitan

los arrojados en los márgenes de la historia.


Cristo resucitado,

que aúnas,

que empastas,

que alimentas

los procesos de comunión

en la historia de los esfuerzos 

de los constructores 

de la nueva humanidad:

danos constancia para seguir aportando

inteligencia y amor en los lugares 

donde nos comprometemos

con el Reino de Vida,

tu Reino de Vida. .


Cristo resucitado,

que dejas espacio

para que colaboremos contigo

en el crecimiento 

del amor,

de la libertad

y de la santidad:

ilumina nuestras mentes

y nuestros corazones

para mejorar constantemente

nuestras presencias,

nuestros mensajes,

nuestras acciones. 


Cristo resucitado,

fascinante fuente de misericordia.


Cristo resucitado,

rostro de los rostros de la bondad.


Cristo resucitado,

sabiduría santa.


Danos audacia

y valentía

para seguirte

ahora y siempre.


Amén.


Aleluya.

Aleluya.

Aleluya.


carmeloampelio@gmail.com


jueves, 1 de mayo de 2025

109.- 27.04.2025. PASCUA II. CICLO C

 CRISTO, EL DE LOS MIL NOMBRES…

 

Cristo, Abrazo.

Cristo, Agua.

Cristo, Alborada.

Cristo, Alimento.

Cristo, Amanecer

Cristo, Amigo. 

Cristo, Amor sobre todo amor. 

Cristo, Bondad.

Cristo, Brillo.

Cristo, Camino.

Cristo, Certeza.

Cristo, Claridad.

Cristo, Clarividencia.

Cristo, Comunión.

Cristo, Corazón.

Cristo, Creatividad. 

Cristo, Crecimiento.

Cristo, Cruz del Sur.

Cristo, Cuerpo.

Cristo, Cuidado.

Cristo, Despertar.

Cristo, Destello.

Cristo, Difícil.

Cristo, Dinamismo.

Cristo, Elevación.

Cristo, Empatía.

Cristo, Enamoramiento.

Cristo, Energía.

Cristo, Entendimiento.

Cristo, Entrega.

Cristo, Equilibrio-

Cristo, Esperanza.

Cristo, Estrella Polar.

Cristo, Exigencia.

Cristo, Experiencia.

Cristo, Faro.

Cristo, Fiesta.

Cristo, Floración.

Cristo, Fortaleza.

Cristo, Frescor.

Cristo, Fuente.

Cristo, Fuerza.

Cristo, Fulgor.

Cristo, Fundamento.

Cristo, Gloria

Cristo, Gracia.

Cristo, Hombre.

Cristo, Horizonte.

Cristo, Humanidad.

Cristo, Imán.

Cristo, Impaciencia.

Cristo, Impelencia.

Cristo, Integración.

Cristo, Intensidad.

Cristo, Interior de los interiores.

Cristo, Juicio.

Cristo, Justicia.

Cristo, Kairós.

Cristo, Lucidez.

Cristo, Lumbre.

Cristo, Luminosidad.

Cristo, Luz.

Cristo, Madurez.

Cristo, Manantial. 

Cristo, Mano de Dios.

Cristo, Metáfora.

Cristo, Mirada.

Cristo, Misericordia.

Cristo, Misión.

Cristo, Misterio.

Cristo, Música de Dios.

Cristo, Paciencia.

Cristo, Palabra.

Cristo, Pan.

Cristo, Paso de Dios.

Cristo, Pastor.

Cristo, Paz.

Cristo, Perdón.

Cristo, Peregrino.

Cristo, Plenitud.

Cristo, Pregunta.

Cristo, Primero.

Cristo, Primicia.

Cristo, Puente.

Cristo, Puerta.

Cristo, Pureza de intención.

Cristo, Raíz.

Cristo, Respeto.

Cristo, Respuesta.

Cristo, Resurrección.

Cristo, Revelación.

Cristo, Río.

Cristo, Roca.

Cristo, Sabiduría.

Cristo, Sanación.

Cristo, Santidad.

Cristo, Semilla.

Cristo, Serenidad.

Cristo, Siervo.

Cristo, Silencio Santo.

Cristo, Templanza.

Cristo, Transfiguración.

Cristo, Transformación.

Cristo, Transparencia.

Cristo, Último.

Cristo, Vaciamiento,

Cristo, Vida.

Cristo, Vino.

Cristo, Visión.

Cristo, Vivir, Vivir la Vida.


jueves, 24 de abril de 2025

108.- 27.04.2025.DOMINGO 2 DE PASCUA.CICLO C

 BIENAVENTURADOS


Bienaventurados los abiertos de corazón.

Bienaventurados los afables.

Bienaventurados los artesanos del cuidado de la vida.

Bienaventurados los cabales.

Bienaventurados los creadores de espacios de serenidad y paz.

Bienaventurados los de alma clara.

Bienaventurados los de corazón humilde.

Bienaventurados los de trato natural.

Bienaventurados los defensores de los derechos humanos.

Bienaventurados los descentrados de sí.

Bienaventurados los honestos.

Bienaventurados los humildes.

Bienaventurados los inclusivos.

Bienaventurados los justos.

Bienaventurados los que amplifican lo que de bello tiene la vida.

Bienaventurados los que aportan calidad humana.

Bienaventurados los que buscan de verdad la verdad.

Bienaventurados los que buscan la santidad en la vida que viven día a día.

Bienaventurados los que buscan responder a los problemas del siglo XXI desde el evangelio.

Bienaventurados los que confiesan que la mejor parte del ser humano es cuidar la vida.

Bienaventurados los que construyen puentes de encuentro.

Bienaventurados los que crean espacios de diálogo interreligioso.

Bienaventurados los que creen en Dios.

Bienaventurados los que cuidan la vida con corazón y manos del Reino.

Bienaventurados los que cultivan el ecumenismo.

Bienaventurados los que desenmascaran los engaños de la cultura de la muerte.

Bienaventurados los que esparcen misericordia día a día.

Bienaventurados los que generan confianza.

Bienaventurados los que intuyen nuevas constelaciones de sentido.

Bienaventurados los que irradian síntomas de esperanza.

Bienaventurados los que lanzan destellos de esperanza.

Bienaventurados los que mantienen la serenidad en estos tiempos caóticos.

Bienaventurados los que no juzgan.

Bienaventurados los que saben silenciarse.

Bienaventurados los que se centran en lo esencial.

Bienaventurados los que se esmeran en la bondad de sus palabras.

Bienaventurados los que se interesan de corazón por las personas.

Bienaventurados los que se muestran con autenticidad.

Bienaventurados los que se unen para mejorar las cosas.

Bienaventurados los que siembran paz de palabra y de obra.

Bienaventurados los que sufren por el dolor ajeno evitable.

Bienaventurados los que superan creencias poco saludables.  

Bienaventurados los que superan los cinismos del tener y del aparentar.

Bienaventurados los que viven diariamente detalles de la vida nueva del evangelio.

Bienaventurados los responsables.

Bienaventurados los sedientos de evangelio.

Bienaventurados los sencillos.


carmeloampelio@gmail.com


jueves, 17 de abril de 2025

107.- 20.04.2025.DOMINGO DE RESURRECIÓN.CICLO C

 CRISTO, EL DE LOS MIL NOMBRES


Cristo, Abrazo.

Cristo, Agua.

Cristo, Alborada.

Cristo, Alimento.

Cristo, Amanecer

Cristo, Amigo. 

Cristo, Amor sobre todo amor. 

Cristo, Bondad.

Cristo, Brillo.

Cristo, Camino.

Cristo, Certeza.

Cristo, Claridad.

Cristo, Clarividencia.

Cristo, Comunión.

Cristo, Corazón.

Cristo, Creatividad. 

Cristo, Crecimiento.

Cristo, Cruz del Sur.

Cristo, Cuerpo.

Cristo, Cuidado.

Cristo, Despertar.

Cristo, Destello.

Cristo, Difícil.

Cristo, Dinamismo.

Cristo, Elevación.

Cristo, Empatía.

Cristo, Enamoramiento.

Cristo, Energía.

Cristo, Entendimiento.

Cristo, Entrega.

Cristo, Equilibrio-

Cristo, Esperanza.

Cristo, Estrella Polar.

Cristo, Exigencia.

Cristo, Experiencia.

Cristo, Faro.

Cristo, Fiesta.

Cristo, Floración.

Cristo, Fortaleza.

Cristo, Frescor.

Cristo, Fuente.

Cristo, Fuerza.

Cristo, Fulgor.

Cristo, Fundamento.

Cristo, Gloria

Cristo, Gracia.

Cristo, Hombre.

Cristo, Horizonte.

Cristo, Humanidad.

Cristo, Imán.

Cristo, Impaciencia.

Cristo, Impelencia.

Cristo, Integración.

Cristo, Intensidad.

Cristo, Interior de los interiores.

Cristo, Juicio.

Cristo, Justicia.

Cristo, Kairós.

Cristo, Lucidez.

Cristo, Lumbre.

Cristo, Luminosidad.

Cristo, Luz.

Cristo, Madurez.

Cristo, Manantial. 

Cristo, Mano de Dios.

Cristo, Metáfora.

Cristo, Mirada.

Cristo, Misericordia.

Cristo, Misión.

Cristo, Misterio.

Cristo, Música de Dios.

Cristo, Paciencia.

Cristo, Palabra.

Cristo, Pan.

Cristo, Paso de Dios.

Cristo, Pastor.

Cristo, Paz.

Cristo, Perdón.

Cristo, Peregrino.

Cristo, Plenitud.

Cristo, Pregunta.

Cristo, Primero.

Cristo, Primicia.

Cristo, Puente.

Cristo, Puerta.

Cristo, Pureza de intención.

Cristo, Raíz.

Cristo, Respeto.

Cristo, Respuesta.

Cristo, Resurrección.

Cristo, Revelación.

Cristo, Río.

Cristo, Roca.

Cristo, Sabiduría.

Cristo, Sanación.

Cristo, Santidad.

Cristo, Semilla.

Cristo, Serenidad.

Cristo, Siervo.

Cristo, Silencio Santo.

Cristo, Templanza.

Cristo, Transfiguración.

Cristo, Transformación.

Cristo, Transparencia.

Cristo, Último.

Cristo, Vaciamiento,

Cristo, Vida.

Cristo, Vino.

Cristo, Visión.

Cristo, Vivir, Vivir la Vida.


carmeloampelio@gmail.com


jueves, 10 de abril de 2025

106.- 13.04.2025.DOMINGO DE RAMOS.CICLO C

 CRISTO, SOLVENCIA…

 

Cristo, abrazo inacabable con el que anda perdido.

Cristo, aliento de mundo nuevo que tanto anhelamos.

Cristo, altura de miras frente a la dureza de corazón

Cristo, asombro de clarividencia del corazón humano. 

Cristo, autenticidad de la presencia de Dios.

Cristo, belleza de la gratuidad santa.

Cristo, bendición constante.

Cristo, bienaventuranza para los que sufren.

Cristo, bondad de toda bondad.

Cristo, cimiento de lo que realmente importa.

Cristo, comunión misteriosa de toda la realidad.

Cristo, confirmación de las mejores intuiciones.

Cristo, consistencia de lo mejor del corazón humano.

Cristo, corazón de humanidad redimida.

Cristo, el que genera camino transitable para todos.

Cristo, energía vital sin límite.

Cristo, fortaleza para corazones enfermos. 

Cristo, fuente insondable de vida.

Cristo, fulgor que fascina a los sedientos.

Cristo, humanidad santa.

Cristo, humildad fascinante.

Cristo, luz en los tiempos inciertos.

Cristo, llamada amorosa al reino de la vida.

Cristo, maestro de maestros.

Cristo, misericordia que abraza y consuela.

Cristo, misterio último de las entrañas de la historia.

Cristo, paciencia infinita.

Cristo, palabra de vida eterna.

Cristo, palpitar misterioso del amor de Dios.

Cristo, paz en nuestros duros momentos.

Cristo, pureza de intención inigualable.

Cristo, realismo frente a lo demasiado humano.

Cristo, resonancia de vida eterna por los caminos de los hombres.

Cristo, respuesta a la sed de sentido.

Cristo, sabiduría para caminar con confianza en la vida.

Cristo, salud para nuestras dolencias.

Cristo, santidad que recrea y enamora.

Cristo, serenidad en la aspereza del mundo.

Cristo, solvencia inagotable de la verdad de Dios.

Cristo, ternura en la escucha de los corazones rotos.

Cristo, veracidad de las santas palabras de los santos.

Cristo, vibración infinita de santidad.

Cristo, vínculo de la unidad de las unidades. 

Cristo, vitalidad inacabable frente a la mala muerte.


miércoles, 2 de abril de 2025

105.- 06.04.2025.CUARESMA 5.CICLO C

 

CRISTO AMNISTÍA


En mi soledad, tu presencia.

En mi pobreza, tu palabra.

En mi polvo, tu liberación.


En mi miedo, tu mirada.

En mi congoja, tu paz.

En mi absurdo, tu verdad


En mi contradicción, tu luz.

En mi desconcierto, tu serenidad.

En mi imposible, tu esperanza.


En mi desesperanza, tu espíritu.

En mi caída, tu amor sobre todo amor.

En mi debilidad, tu altura de miras.


En mi angustia, tu sensibilidad.

En mi rotura, tu fortaleza

En mi sed, tu compañía.


En mi desvalimiento, tu energía.

En mi tragedia, tu sonrisa.

En mi desconcierto, tu unificación.


En mi disfraz, tu veracidad.

En mi mentira, tu paciencia.

En mi hipocresía, tu misericordia.


En mi desdicha, tu amnistía.

En mi pesadilla, tu serenidad.

En mi cagajón, tu vida nueva.


Cristo, corazón de infinita humanidad.

Cristo, corazón de infinita vivificación

Cristo, corazón humano más allá de cualquier límite


Cristo, Tú, el viviente.

Cristo, Tú, el de corazón palpitante

Cristo, Tú, el sí a la vida sin límites.


Cristo, comunión.

Cristo, amnistía.

Cristo, alimento de vida eterna.



carmeloampelio@gmail.com

martes, 1 de abril de 2025

104.- 30.03.2025.CUARESMA 4.CICLO C

LAS ALGARROBAS DE LA VIDA


Dios Padre/Madre…

Nos alejamos de ti, 

pero no dejamos de anhelarte.

Nos alejamos de nuestras raíces, 

pero sabemos, en el fondo de nosotros, quiénes somos

y que podemos volver a lo mejor de nosotros. 

Nos aturdimos con diversiones,

aunque sabemos que la verdad de la vida 

está en la comunión de amor contigo. 

Nos desperdiciamos estúpidamente, 

pero sabemos, en lo más auténtico de nosotros, 

que no está todo perdido.


Dios Padre/Madre…

Eres santo y ofreces santidad.

Eres justo y ofreces justicia.

Pero sobre todo eres amor sobre todo amor,

abrazo sobre todo abrazo,

encuentro sobre todo encuentro.

Vida dando vida 

y esperando para la vida sobre toda vida.


Dios Padre/Madre…

sin sombra de rencor,

sin sombra de venganza,

sin sombra de desconfianza…

asombro de un infinito amor

que fundamenta,

posibilita,

impele,

misteriosamente,

constantemente,

sutilmente

toda la realidad

y especialmente el corazón

de todos y cada uno de los seres humanos. 


Dios Padre/Madre…

ante ti, ante los demás

que seamos 

perdón,

acogida,

paz…

porque muchas veces hacemos el tonto por la vida

y encima nos creemos mejores que los demás,

nos creemos más listos que los demás,

más cristianos que los demás. 


Dios Padre/Madre…

perdónanos.

No sólo somos pecadores…

somos inconscientes…

somos estúpidos

al desperdiciar los dones,

las maravillosas capacidades

de la inteligencia,

de la libertad

y del amor que tenemos.


Dios Padre/Madre…

Paciencia sobre toda paciencia meramente humana.

Sabiduría sobre toda sabiduría simplemente humana.

Esperanza contra toda esperanza.

Danos lucidez,

valentía

y fe

para recapacitar

y entregarnos a tu corazón.


Dios Padre/Madre…

que no le tengamos miedo a las algarrobas

de la vida…

ganadas a pulso,

esperpénticamente, 

con nuestras tonterías… 

algarrobas que son preámbulo de la fiesta sin fin,

algarrobas que son el detonante de la alegría de la salvación,

algarrobas que son el inicio del fin de nuestra huida de nosotros mismos 

y el inicio de peregrinar hacia el abrazo infinitamente humano,

un abrazo sin condiciones,

sin letra pequeña,

sin cláusula de rescisión…


Dios Padre/Madre…

… fiesta sobre toda fiesta…

¿Cómo agradecerte

lo que has hecho, 

lo que haces 

y que harás por nosotros?


Ahora,

hoy,

sólo podemos llorar

de alegría…


carmeloampelio@gmail.com


viernes, 21 de marzo de 2025

103.- 23.03.2025.CUARESMA 3.CICLO C

TÚ, EN EL SILENCIO HABITADO

 Señor Jesús,

Tú, en el silencio habitado entre tanto ruido y tanto miedo.
Señor Jesús, nuestra paz amorosa.
Tú, misterio de Vida.
 
Señor Jesús,
Tú, en la raíz de nuestro peregrinar, entre tanto sobresalto y desconcierto.
Señor Jesús, nuestra paz cierta.
Tú, misterio de esperanza.
 
Señor Jesús,
Tú, energía de nuestras energías entre tanto cansancio y hastío.
Señor Jesús, nuestra luz inagotable.
Tú, misterio de los dinamismos de la realidad.
 
Señor Jesús,
Tú, respuesta a nuestras preguntas esenciales entre tanta mentira y tanta falsedad.
Señor Jesús, nuestra confianza.
Tú, misterio de permanente lealtad.
 
Señor Jesús,
Tú, mirada amorosa
sobre todo lo que nos pasa,
sobre todo lo que nos duele,
sobre todas nuestras mezquindades
personales y colectivas.
Señor Jesús, alimento constante
para nuestra desgastada espiritualidad,
para nuestra desgastada comunidad,
para nuestra desgastada Iglesia.
Tú, siempre sorprendente estímulo
del sí a la vida
del sí al cuidado de la vida,
del sí a estar al lado
de los tirados en las cunetas de la historia.
 
Señor Jesús,
estímulo,
impulso,
fuerza…
 
¿Cómo responder,
en estos convulsos tiempos
a tu llamada
a anunciar tu sí definitivo a la vida
a la humanidad
que anhela paz,
que desea fraternidad,
que busca justicia?
 
Señor Jesús,
viviente eminente entre los vivientes,
santo supremo entre los santos,
justo que justifica a todos los que abren su corazón
a tu ilimitado amor,
mejora nuestra fe,
incrementa nuestra esperanza,
danos audacia
para proclamar lo esencial:
la santidad a la que estamos llamados,
santidad que ya ha empezado,
santidad que irradia justicia
de pensamiento,
de palabra
y de obra.
 
Señor Jesús,
arraigados en Ti,
audaces contigo,
sabemos nuestro lugar en el mundo:
ser peregrinos
llenos de sentido,
llenos de significado,
llenos de sensibilidad
para el Reino,
tu Reino,
el Reino
que tiene destellos de presencia
en todos los que cuidan
la vida,
la fraternidad


miércoles, 12 de marzo de 2025

102.- 16.03.2025.CUARESMA 2.CICLO C

 ASOMBRO ANTE TI


Señor Jesús, 
misterio de Dios entre nosotros. 
Asombro ante ti,
misterio de vida. 


Señor Jesús,
misterio de los hombres ante Dios.
Asombro ante ti,
misterio de la vida de los hombres. 


Señor Jesús,
misterio de nuestro existir como seres humanos. 
Asombro ante ti,
misterio de las raíces de nuestro ser. 


Señor Jesús,
misterio del camino de los hombres hacia Dios.
Asombro ante ti,
misterio de nuestro anhelo más profundo de santidad. 


Señor Jesús,
misterio de la fuerza de Dios. 
Asombro ante ti, 
misterio de que nos llama a la plenitud. 


Señor Jesús, 
misterio del Dios de todas las energías. 
Asombro ante ti, 
misterio de los siempre fascinantes dinamismos de la realidad.


Señor Jesús,
Palabra de la Palabra de Dios. 
Asombro ante ti,
misterio de la verdad a la que todos podemos acceder. 


Señor Jesús, 
misterio de la mirada amorosa,
misterio de la presencia constante,
misterio de los estímulos que nos alimentan. 
Asombro ante ti,
el Sí del Sí a la vida,
el Sí del Sí a la esperanza,
el Sí del Sí al corazón del hombre. 


Señor Jesús, 
el Viviente de los vivientes,
el Santo de los santos,
el Justo de los justos.


Señor Jesús,
arraigados en Ti,
audaces contigo,
sabemos nuestro lugar en el mundo,
sabemos la tarea que nos toca hacer,
sabemos los compañeros de camino:
los que cuidan la santidad,
los que cuidan la justicia,
los que cuidan la vida,
cualquier vida,
en cualquier sitio. 


domingo, 9 de marzo de 2025

101.- 09.03.2025.CUARESMA 1.CICLO C

 ESPERANDO TU MIRADA

Señor Jesús, maestro de humanidad,

maestro de santidad,
maestro de crecimiento humano y crecimiento espiritual.

Me siento desbordado por mis limitaciones,
me siento triste por mis errores,
me siento incapaz de llamarme pecador. 

Me cuesta escuchar de verdad,
me cuesta acoger y dejar espacio a la persona concreta que tengo delante,
me cuesta desprenderme de mis prejuicios, tan irreales como injustos,
me cuesta abrirme de verdad a la presencia de la santidad en mí y en los demás.

Me siento ajeno a tanto y tanto sufrimiento que hay en el mundo y cerca de mí
No soy capaz de bendecir por tanto y tanto bueno que hay a mi alrededor.
Me da mucho miedo hablar del evangelio de un modo profético a los que hablan conmigo.
No me veo capaz de mejorar ni en conductas ni en obras.

Me cuesta reconocer a los maestros de humanidad y de santidad,
me cuesta la humildad de la obediencia a lo que debo lealtad y fidelidad,
me cuesta mirar al fondo más auténtico de lo humano de los mejores con los que me cruzo en la vida,
me cuesta reconocer que puedo ser un Cristo para los seres humanos que me tienen cerca. 

No te busco en el silencio de mi interior ni en lo que ocurre en mi transcurrir diario.
Vivo momentos de frustración cercana a la ira cuando no me salgo con la mía de inmediato.
Tengo momentos de soberbia cuando parece que alguien se pone en mi camino, estorbándome.
Hay veces que la envidia me corroe, amarilleándome la mirada y el ánimo.

Me cuesta abrirme a nuevas perspectivas,
me cuesta prestar atención al milagro del Espíritu en la vida cotidiana,
me cuesta reconocer que los obstáculos son la mejor ocasión de aprendizaje,
me cuesta aceptar que el crecimiento es soltar y soltar y soltar las cabezonerías del ego. 

Muchas veces me indigno por caprichos, por banalidades, por mezquindades que siembro y siembro.
Hay días que la amargura es mi compañera de respiración, de resuello, de aspereza.
Tantas y tantas veces juzgo con resentimiento al que es, simplemente, de un vivir diferente al mío.
No profundizo en mis pensamientos y me dejo llevar por la falsa seguridad de quien se cree más listo que la vida.

Me cuesta aceptar que nacemos para amar y servir,
me cuesta entregarme al amor que nos sana,
me cuesta la serenidad afianzada en la de verdad, en la fe auténtica, en la fe santa,
me cuesta abrir los ojos y el corazón a la gran verdad de que realmente todo es para bien.

Hay tanto en mí, Señor, del tener, del mandar, del aparentar en todas sus variantes, en tantas ramificaciones, en tantas facetas de las que huyo, encerrándome en mis canijos intereses muy a corto plazo.

Señor Jesús, maestro de humanidad,
maestro de santidad,
maestro de crecimiento humano y crecimiento espiritual:
Escrito esta oración ante Ti, esperando, simplemente tu mirada, como hiciste con la adúltera.

carmeloampelio@gmail.com


jueves, 27 de febrero de 2025

100.- 02.03.2025.TIEMPO ORDINARIO 8.CICLO C

Jesús, maestro de las mejores palabras para la vida de los hombres.

Palabras que nos llegan a lo hondo,

palabras que nos mejoran,

palabras que nos aligeran de las asperezas de la vida.


Jesús, maestro de la verdad del corazón del ser humano.

Ábrenos los oídos de la conciencia,

ábrenos los ojos de la misericordia,

ábrenos los ojos la voluntad de verdad y de bien.


Jesús, maestro de las palabras que crean fraternidad.

Palabras que nos arrastran a dar lo mejor de nosotros a los demás,

palabras que nos alimentan con lo que de verdad importa en la vida,

palabras que nos orientan en estos tiempos convulsos que nos toca vivir.


Jesús, maestro de la comunión.

Impúlsanos a descentrarnos de nuestro ego violento,

impúlsanos a arriesgarnos a la aventura de cuidar la vida en serio,

impúlsanos a ser personas para que la santidad y justicia en este mundo tan maltratado.


Jesús, maestro de las palabras que hacen crecer.

Palabras que nos renuevan una y otra vez a lo largo de nuestras medianas biografías,

palabras que nos hacen tocar la tierra de los hombres con hambre y sed de justicia,

palabras que nos dan el horizonte de plenitud al que aspira todo ser humano. 


Jesús, maestro de la esperanza.

Que miremos como tú mirabas a los seres humanos que nos encontremos en la vida.

Que hablemos del Reino como tú hablabas a los seres humanos maltratados por la vida.

Que actuemos a favor de la vida como tú hacías con los hombres dolientes que te encontrabas por los caminos de tu vida.


Jesús, maestro de las palabras que sanan.

Palabras que inspiran a amar sin medida,

palabras que nos llegan en el momento y la forma adecuadas,

palabras que nos regeneran y nos lanzan mucho más allá de lo que jamás hubiéramos imaginado.


Jesús, maestro del amor.

Un amor sin fronteras de ninguna clase,

un amor sin etiquetas que excluyen,

un amor sobre todo amor imaginable.


Jesús, maestro de las palabra que cuidan a las personas.

Palabras a la medida de las necesidades más reales de cada uno,

palabras oportunas que nos llegan en los momentos que realmente podemos entenderlas,

palabras que nos cambian la vida cuando de verdad estamos preparados para la vida nueva.


Jesús, maestro del cuidado. 

Maestro del respeto que nos reconstituye,

maestro del aprecio que nos alegra definitivamente la vida,

maestro de la delicadeza frente a nuestras heridas tan humanas, tan demasiado humanas. 


Jesús, maestro de las palabras de vida eterna.

Palabras que resuenan maravillosamente en nuestro dolorido interior,

palabras que nos nombran como nadie nunca jamás nos ha nombrado jamás,

palabras que nos llaman por nuestro nombre para peregrinar hacia la vida eterna.


Jesús, maestro de las palabras definitivas que escuchamos en el silencio de la noche.

Jesús, maestro de las palabras definitivas que escuchamos en la intensidad de la devoción.

Jesús, maestro de las palabras definitivas que nos llegan a través de los mejores de tu Iglesia. 


Jesús, maestro de las palabras 

que sacian nuestra sed de humanidad, 

sacian nuestra sed de comunión,

sacian nuestra sed de santidad. 

carmeloampelio@gmail.com




miércoles, 19 de febrero de 2025

99.- 23.02. 2025.TIEMPO ORDINARIO 7.CICLO C

 LUZ DE LUZ


Señor, lo peor de mi me ciega a tu presencia que crea hermandad.
Los malos pensamientos hacia los demás me arañan el rostro y envenenan mis palabras.
Señor Jesús, luz del mundo: disuelve mis sombras.
Hazme luz de tu luz.
 
Señor Jesús, la tentación de imponerme por la fuerza me domina.
Los enemigos interiores transmutan mi corazón en una piedra inerte.
Señor Jesús, luz del mundo: sanea mi corazón dañado.
Hazme luz de tu luz.
 
Señor Jesús, no puedo evitar la aversión hacia los que dañan a los demás sin necesidad.
La cerrazón de mi soberbia seca mi capacidad de misericordia.
Señor Jesús, luz del mundo: ábreme a lo mejor de mí mismo y de los demás.
Hazme luz de tu luz.
 
Señor Jesús, genero demasiadas veces conflictos por la obcecación de mi ego.
Mi avidez de autoafirmarme sea como sea me vence una y otra vez.
Señor Jesús, luz del mundo: transfórmame en un instrumento de tu paz.
Hazme luz de tu luz.
 
Señor Jesús, a veces creo que soy un caso perdido.
Señor Jesús, a veces creo que soy un fraude.
Señor Jesús, a veces creo que soy un fatuo con un disfraz de creyente.
 
Señor Jesús, desde lo más honde mí
sé que me habitas,
sé que me miras con misericordia,
sé que fundamentas misteriosamente la confianza
en que la última y radical esencia de la realidad es el amor.
 
Señor Jesús,
no sé cómo pero intuyo
la alegría que de todo es don,
de que todo es gracia,
de que todo ocurre para acercarme más a ti.
 
Señor Jesús,
que mi vida
sea un sí a la vida,
tu vida…
un sí a la comunión,
tu comunión…
un sí a la tolerancia,
tu tolerancia…
un sí al perdón,
tu perdón…
un sí al cuidado,
tu cuidado…
un sí a la mansedumbre,
la mansedumbre del buen pastor.
 
Amén.
Aleluya.


jueves, 13 de febrero de 2025

98.- 16.02. 2025.TIEMPO ORDINARIO 6.CICLO C

BIENAVENTURADOS  


Bienaventurados los profetas del cuidado de la vida porque se centran en lo esencial.


Bienaventurados los alternativos a la cultura de la muerte porque son un síntoma de esperanza.


Bienaventurados los que superan los apegos tóxicos de la tener y del aparentar porque irradian la vida nueva del evangelio.


Bienaventurados los que sufren por el dolor ajeno evitable porque ellos tienen corazón y manos del Reino.


Bienaventurados los que buscan la santidad en su vida porque testimonian la mejor parte del ser humano.


Bienaventurados los que se asocian para el bien de los más empobrecidos porque Dios los cuenta como de los suyos. 


Bienaventurados los austeros porque su corazón estará abierto al encuentro. 


Bienaventurados los que siembran misericordia día a día en este mundo tan inhóspito porque dan pistas de mejora de la realidad.


Bienaventurados los que se quitan de encima escombros de las ruinas culturales y exploran nuevas constelaciones de sentido porque son luces en la mejora de la cultura.


Bienaventurados los que cuidan la bondad de sus palabras porque ayudan a la convivencia en serenidad y confianza. 


Bienaventurados los que crean puentes de encuentro y plazas de convivencia porque aportan espacios y métodos que nos hacen mucha falta.


Bienaventurados los hospitalarios porque nos señalan que los seres humanos somos de verdad, en el fondo y en la forma, hermanos. 


Bienaventurados los creadores de belleza porque hermosean esta cultura llena de fealdades. 


Bienaventurados los que viven con simplicidad porque nos indican caminos de la nueva humanidad. 


Bienaventurados los que no juzgan porque siembran paz por donde pasan.


Bienaventurados los que miran más a las personas que a su móvil porque crecen en humanidad.


Bienaventurados los que buscan de verdad la verdad porque en su vida encuentran indicios de la presencia de Dios. 


Bienaventurados los inclusivos porque anuncian la gran fraternidad a la que estamos llamados.


Bienaventurados los que son conscientes de sus responsabilidades como ciudadanos honestos y responsables que aportan calidad de vida sus relaciones. 


Bienaventurados los que desean que todos los seres humanos vivan realmente todos los seres humanos porque son la indicación de los modos y de los deseos del Dios del Reino. 


Bienaventurados los que se asocian con los mejores de esta cultura tan llena de paradojas porque nos ayudan a detectar los destellos de lo mejor de lo humano.


Bienaventurados los abiertos de corazón al ecumenismo y al diálogo interreligioso porque están empezando a construir la santidad que alumbra a la humanidad desde los inicios de los tiempos. 


Bienaventurados los que mantienen la serenidad en estos tiempos caóticos porque ayudan a vivir lo mejor de la vida


Bienaventurados los que saben silenciarse en estos tiempos de ruidos envilecidos porque son testigos de que podemos vivir más y mejor como seres humanos. 


Bienaventurados los que logran no juzgar en estos tiempos tan egocéntricos porque profetizan la solución a la sed de comunión que habita en el corazón de todos los seres humanos. 


Bienaventurados los que alcanzan paz en estos tiempos tan ansiosos porque nos ayudan a mantener la esperanza en que no vamos de mal en peor.


Bienaventurados los que generan confianza en estos tiempos de sospecha continua porque nos recuerdan que la vida tiene sentido a pesar de los pesares. 


Bienaventurados los que se enfocan en lo que pueden controlar en estos tiempos caóticos porque dan ejemplo para ser semillas del Reino de la vida.


Bienaventurados los descentrados de sí en estos tiempos narcisistas porque nos indican que somos capaces de estar abiertos realmente a las necesidades de los demás. 


Bienaventurados los que superan creencias poco saludables en estos tiempos de irracionalidad porque nos ayudan a mantenernos en el camino del crecimiento personal. 


carmeloampelio@gmail.com


jueves, 6 de febrero de 2025

97.- 09.02. 2025.TIEMPO ORDINARIO 5.CICLO C

ASOMBRO

 

Señor Jesús:

asombro.

 

Señor Jesús, nos sigues llamando.

Asombro.

 

Señor Jesús, nos sigues fascinando.

Asombro.

 

Somos capaces de escuchar palabras que nos tocan el corazón y se quedan a habitar en él.

Asombro.

 

Podemos encontrar el camino de plenitud que sacia nuestra sed y nuestros afanes.

Asombro.

 

Somos capaces de intuir la verdad de las verdades de nuestra vida en medio de los ruidos y los desconciertos.

Asombro.

 

Podemos ampliar nuestros cegatos límites con la abundancia del amor sobre todo amor.

Asombro.

 

Somos capaces de seguir tu rastro, tu rostro, tu presencia como el perro rastrea, anhelante, a su amo, en cercano y tan distante.

Asombro.

 

Podemos percibir en nuestra respiración, tu aliento que nos regenera, nos sanea, nos alimenta.

Asombro.

 

Somos capaces de captar el flujo de la vida que nos mira con misericordia, nos genera confianza y nos alegra radicalmente en medio de las rozaduras de la vida.

Asombro.

 

Podemos ser muy conscientes de nuestro lugar en el mundo, de nuestros compañeros de viaje, de nuestra tarea esencial como seres humanos.

Asombro.

 

Somos capaces de presentir que tanto amor no puede terminar, que habrá un cielo nuevo, una tierra nueva y unos seres humanos nuevos.

Asombro.

 

Podemos vislumbrar que somos colaboradores en la transformación del mundo hacia la santidad y la justicia que tanta, tanta falta hace.

Asombro.

 

Somos capaces de descubrir que nuestras mejores energías están enrizadas en ese poder de vida que nos ofreces y nos enseñas.

Asombro.

 

Asombro de sentirnos plenamente amados en cada momento.

Asombro de sentirnos plenamente vivos en cada momento.

Asombre de sentirnos cuidados, sanados, auténticos en cada momento.

 

Asombro.

 

Aleluya.

Aleluya.

Aleluya.


carmeloampelio@gmail.com




miércoles, 29 de enero de 2025

96.- 02.02. 2025.PRESENTACIÓN.CICLO C

 LUZ DEL MUNDO


Señor Jesús, que mantengamos la serenidad en estos tiempos caóticos.

Señor Jesús, que nos silenciemos en estos tiempos de ruidos y odios.

Señor Jesús, que no juzguemos en estos tiempos tan egocéntricos.

Señor Jesús, ofrezcamos paz en estos tiempos ansiosos.

Señor Jesús, sepamos perdonar en estos tiempos rencorosos.

Señor Jesús, cuidemos la verdad en estos tiempos mentirosos.

Señor Jesús, que cultivemos la misericordia en estos tiempos de desconfianza.

Señor Jesús, que favorezcamos la belleza en estos tiempos de fealdad.

Señor Jesús, que mantengamos la esperanza en estos tiempos de pesimismo.

Señor Jesús,  colaboremos con los mejores en la construcción de un mundo más humano.

Señor Jesús, seamos austeros en estos tiempos de despilfarro.

Señor Jesús, que lleguemos a la lucidez en estos tiempos difíciles de habitar.

Señor Jesús, que generemos confianza en estos tiempos de sospecha continua.

Señor Jesús, creemos seguridad en las relaciones en estos tiempos inciertos.

Señor Jesús, que practiquemos la gratitud en estos tiempos que nos meten miedo.

Señor Jesús, lleguemos a ser expertos en optimismo realista en estos tiempos apesadumbrados.

Señor Jesús, que toleremos con paciencia el ser incomprendidos en estos tiempos de fanatismos.

Señor Jesús, que superemos las creencias poco saludables en estos tiempos de irracionalidad.

Señor Jesús, que practiquemos la perseverancia al sembrar las semillas de tu reino.

Señor Jesús, que bendigamos la realidad, pase lo que nos pase, en estos tiempos convulsos.

Señor Jesús, que miremos con amor todo lo que la vida nos pone por delante como oportunidad de crecimiento.

Señor Jesús, deseemos el bien a todos los que nos encontramos por la vida.


carmeloampelio@gmail.com

miércoles, 22 de enero de 2025

95.- 26.01. 2025.TIEMPO ORDINARIO 03.CICLO C

 

ALIÉNTANOS

 

Señor Jesús, aliéntanos para hablar bien de ti con nuestras obras y nuestras palabras.

 

Señor Jesús, ilumina nuestra inteligencia para detectar lo mejor para el cuidado de la vida en las experiencias más significativas de nuestro tiempo.

 

Señor Jesús, acompáñanos a la hora de discernir lo más evangelizador en estos extraños tiempos que nos toca vivir.

 

Señor Jesús, danos valentía para renovar todo lo que tengamos que renovar en nuestras vidas, en nuestra Iglesia, en nuestra cultura y sociedad.

 

Señor Jesús, impúlsanos a no quedarnos en nuestras comodidades, en nuestro control de riesgos, en nuestros cumplimientos timoratos.

 

Señor Jesús, quítanos el miedo a nuestra verdad, a tu verdad.

 

Señor Jesús que nos tomemos en serio la fe.

 

Señor Jesús, que nos tomemos en serio la potencia de tu espíritu que atraviesa lo mejor de los seres humanos que cultivan la justicia, la fraternidad y la santidad en tantas y tantas tradiciones religiosas y espirituales.

 

Señor Jesús, ayúdanos a reconocer que el Espíritu ya está en nosotros, que la Palabra de Dios puede y debe leerse para que nos sintamos directamente concernidos en el testimonio de tu reino a todos y cada uno de los seres humanos con los que nos cruzamos en la vida.

 

Señor Jesús, que el sediento, sea cual sea su sed viva con nosotros síntomas de la fuente inagotable que arraiga en ti.

 

Señor Jesús, que el ciego, sea cual sea su ceguera, viva con nosotros síntomas de la luz inagotable que arraiga en ti.

 

Señor Jesús, que el cautivo, sea cual sea su herraje, viva en nosotros síntomas de esa libertad inagotable que arraiga en ti, la libertad luminosa y humanizante de los Hijos de Dios.

 

Señor Jesús, despiértanos.

Señor Jesús, auméntanos la audacia.

Señor Jesús, transfórmanos en personas de Dios para los demás. 

 

Señor Jesús, tenemos una misión y la queremos cumplir.

Es de lo mejor que nos puede pasar.


carmeloampelio@gmail.com


sábado, 18 de enero de 2025

94.- 19.01. 2025.TIEMPO ORDINARIO 02.CICLO C


PARECEMOS PULPOS ESTRESADOS

 

Señor Jesús, estamos a muchas cosas:

parecemos pulpos estresados

en los que la religiosidad

es algo más dentro de sus atareadas vidas.

Vivimos no sólo fragmentados,

sino que muchas veces, despedazados:

cabeza, corazón y manos

tienden a ir a su aire…

sentimos que nos están robando la atención,

la sensibilidad,

lo esencial de seres humanos.

Pero parecería que nos hemos acostumbrado

a que nos pase lo que nos pasa…

Parecería que nos hemos acostumbrado a aceptar

que vivir es estar casi a la carrera todo el día…

pendientes de reclamos externos,

de los partes meteorológicos,

de las pantallas multitareas de nuestros artefactos tecnológicos…

Parecería que nos hemos acostumbrado a que vivir

sea ir tirando,

sea poner parches,

autojustificándonos,

sea aceptando que nuestros supuestos límites

nos definen y nos marcan límites inexpugnables.

 

Señor Jesús, parece que nos hemos acostumbrado

a que la Iglesia es una especie de refugio mágico,

fuera de los dinamismos de la humana humanidad,

donde por, mecanismos nada claros,

hemos tenido la suerte de cobijarnos,

recubiertos de ritos,

de doctrinas,

de lustrosas jerarquías

de lustrosas medallas,

en lustrosas fotos.

 

Señor Jesús, nos hemos acostumbrado a vivir

soportando la realidad,

soportando nuestra realidad

en una especie de zona de zona de inconfort soportable.

 

Señor Jesús: nos falta el vino,

nos falta el Espíritu,

nos faltas Tú,

tu vertebración,

tu cimentación,

tu tronco donde injertarnos…

la savia de tu audacia.

 

Señor Jesús,

a veces tenemos atisbos tuyos

en los destellos de verdad,

de bien,

de belleza,

de justicia que los mejores de la humanidad

siembran, palpitantes,

en su cuidar y fomentar

la humana humanidad sufriente que compartimos…

destellos en la vida de la Iglesia,

destellos en los sacramentos,

destellos en la lectura sosegada de la Palabra.

 

Señor Jesús,

estamos a muchas cosas…

y nos olvidamos de repartir vida,

de repartirnos para que todos tengan vida,

de alimentar y cooperar con todos los hombres y mujeres de buena voluntad

en que todos tengan vida y vida en abundancia.

Nos olvidamos que nuestro camino es un camino de pasión,

de olvido de sí,

de mirada constante de misericordia.

Tantas veces nos sentimos verdaderos maestros en esquivar compromisos…

pero sabemos muy bien

que la ley del amor implica

confiar sin reservas,

ir más allá de los criterios razonables de supervivencia,

confiar en que todo al final,

acabará bien, muy bien, inconmensurablemente bien.

 

Sabemos muy bien que sin riesgo no hay amor,

ni oración,

ni Reino de Dios.

Ni posible fiesta de la vida

sin la audacia

de afrontar nuestra necesaria purificación

de todo lo que no ayuda a centrarnos en lo que realmente importa,

tu presencia,

tu reino,

tu justicia,

tu santidad.

 

Señor Jesús,

estamos aún poco arraigados en ti.

Señor Jesús,

somos aún poco audaces

en ti,

por ti,

para ti.

 

Señor Jesús.

Reconstrúyenos.

Libéranos.

Impúlsanos.

Oriéntanos.

Aliméntanos.

Danos de tu vino.


carmeloampelio@gmail.com