jueves, 12 de octubre de 2023

28.- 15.10.2023. TIEMPO ORDINARIO 27. Ciclo A

 … pocos los elegidos.

 

Señor Jesús, el exigente, el que insta, el que toca el fondo del corazón.

¿Qué debemos hacer más en estos tiempos volátiles…?

¿Qué debemos hacer mejor en estos tiempos inciertos…?

¿Qué debemos hacer con otros en estos tiempos donde es difícil diferenciar entre lo urgente y lo importante?

Señor Jesús, ilumínanos en estos tiempos de cambio…

no queremos perdernos en las trampas de los intereses humanos demasiado humanos.

 

Señor Jesús, el lúcido, el crítico, el alternativo.

¿Qué tenemos que transformar en nuestra vida de fe en estos tiempos complejos…?

¿Qué es preciso que creemos en nuestra misión de evangelizar en estos tiempos ambiguos…?

¿Cómo saber si Tú eres nuestro camino en medio de la fragilidad que vivimos…?

Señor Jesús, ilumínanos en estos tiempos de novedades…

no queremos olvidarnos de lo esencial entre tanta y tanta emocionalidad.

 

Señor Jesús, el maestro, el sabio, el santo de Dios.

¿Cómo reconocerte en estos tiempos de tanta y tanta ansiedad…?

¿Cómo darnos cuenta de los ropajes que nos sobran en estos tiempos incomprensibles…?

¿Hacia dónde crecer, qué podar, dónde y cómo insistir entre tanto ruido tan contradictorio que nos aturde?

Señor Jesús, ilumínanos en estos tiempos que exigen creatividad…

no queremos atascarnos en lo que no dice palabra de salvación para tantos y tantos humanos sedientos de santidad y justicia.

 

Señor Jesús, el inteligente, el enérgico, el requiere con mucha claridad…

¿Por dónde caminar ante tanto desafío inédito dentro y fuera de la Iglesia?

¿Qué es lo más necesario, urgente y eficaz en estos tiempos que nos aturden y muchas veces nos asustan?

¿Qué hacer para crecer como testigos de la fe, de la esperanza, de la caridad?

Señor Jesús, ilumínanos en estos tiempos que nos reclaman lo mejor de nosotros mismos…

y eso mejor eres Tú, el salvador, el mesías, la luz del mundo.

 

Señor Jesús, el camino, la verdad, la vida.

¿Qué tenemos que cuidar más…

en estos tiempos en los que hay tantas contradictorias propuestas sobre lo que es vivir con calidad…?

¿Qué tenemos que potenciar más…

en estos tiempos tan fugaces, tan líquidos, tan inseguros…?

¿Qué tenemos que purificar más…

en estos tiempos de tanto y tanto desconcierto…?

 

 

Señor Jesús, el que nos hace fuertes,

Señor Jesús, el que hace que nos enfoquemos en lo esencial,

Señor Jesús, el que nos capacita para la novedad que sana y libera…

¿Cómo superar nuestros cansancios?

¿Cómo superar nuestros miedos?

¿Cómo superar nuestras fatigas?

 

Señor Jesús, protégenos y aliéntanos.

Señor Jesús, cuídanos y aliméntanos.

Señor Jesús, mantennos vigilantes y sácanos de nuestras modorras.

Señor Jesús, guárdanos de todo encerramiento y haznos evangelizadores creativos.

Señor Jesús, abre aún más nuestro corazón a tus exigencias,

a tu justicia,

a tu santidad

a tu vida nueva

que atraviesa

la historia de la humanidad

a través de tantos y tantos hombres y mujeres

sedientos

de verdad,

de bien,

de belleza

entre tanta y tanta

sandez,

fealdad

y maldad humana,

demasiada humana.


carmeloampelio@gmail.com

jueves, 5 de octubre de 2023

27.- 08.10.2023. TIEMPO ORDINARIO 27. Ciclo A

 

… pueblo que produzca sus frutos.

 


Señor Jesús,

maestro de vida,

maestro de humanidad,

maestro de santidad.

 

Sé que tus dones se convierten

en nuestra tarea,

en nuestro empeño,

en nuestros frutos.

 

Nuestra tarea es amar a los demás

para que el mundo crea.

 

Nuestra tarea es ser compasivos

para que el mundo crezca.

 

Nuestra tarea es perdonar

para que el mundo tenga libertad.

 

Nuestra tarea es cuidar la dignidad humana

para ofrecer al mundo signos de esperanza.

 

Nuestra tarea es buscar la verdad

para que el mundo tenga luz.

 

Nuestra tarea es ser humildes

para que el mundo sea fraternal.

 

Nuestra tarea es cuidar toda vida

para que refulja tu grandeza.

 

Nuestra tarea es poner énfasis en la empatía

para que el mundo encuentre confianza y serenidad.

 

Nuestra tarea es sembrar gratitud

para que el mundo sonría.

 

Nuestra tarea es practicar la justicia

para que el mundo encuentre evidencias de consuelo.

 

Nuestra tarea es buscar la equidad

para cuidar la unidad.

 

Nuestra tarea es vivir con integridad

para mostrar que otro mundo es posible.

 

Nuestra tarea es forjar relaciones saludables

para que el mundo confíe en el corazón humano.

 

Nuestra tarea es ofrecer caminos de santidad

para que el mundo se salve.

 

Nuestra tarea es mostrar la importancia de la responsabilidad

para que el mundo encuentre motivos para el compromiso.

 

Nuestra tarea es dialogar con todos los seres humanos de buena voluntad

para crecer todos justos en el camino de la espiritualidad.

 

Nuestra tarea es contribuir a la belleza de la vida

para que encontremos síntomas de la belleza de la santidad.

 

Nuestra tarea es orar incesantemente

para que el silencio transforme los corazones.

 

Nuestra tarea es explorar los caminos de la sabiduría

para que el mundo comprenda

que nos queda mucho camino

para llegar a la plenitud.

 

 

Señor Jesús,

maestro de vida,

maestro de humanidad,

maestro de santidad,

ilumina nuestras mentes,

nuestras voluntades,

nuestras presencias

en estos tiempos extraños

que nos tocan vivir.


carmeloampelio@gmail.com

miércoles, 27 de septiembre de 2023

26.- 01.10.2023. TIEMPO ORDINARIO 26. Ciclo A


 … Le creyeron…


Señor Jesús, creo que creo en ti…

aunque sigo chapoteando en mis contradicciones. 


Señor Jesús, 

creo que eres el maestro que nos retas 

para seguir creciendo en empatía 

hacia lo importante de los demás.

Y así sembramos el reino de vida

que tú iniciaste.


Señor Jesús,

creo que eres sabio espiritual 

que nos indica el camino 

de la humildad y la apertura 

a lo que los demás nos pueden aportar. 

Y así sembramos el reino de comunión

que tu iniciaste.


Señor Jesús, 

creo que eres el aliento 

que nos impulsa a crecer en sensibilidad 

hacia lo que de verdad importa 

a los corazones rotos…

amar y ser amados. 

Y así sembramos el reino de salvación

que tu iniciaste.


Señor Jesús,

creo que eres una autoridad 

en el acompañamiento 

en los viajes espirituales de la humanidad

y nos lanzas a crecer 

como seres humanos 

que conectan 

con lo mejor 

de las búsquedas humanas 

de sentido y significado en la vida. 

Y así sembramos el reino de comunión 

que tú iniciaste.


Señor Jesús, 

creo que eres el gran modelo 

de autenticidad humana 

que nos educas en crear vínculos de fraternidad

por donde quiera que pasemos. 

Y así sembramos el reino de comunión

que tú iniciaste.


Señor Jesús,

creo que eres el salvador…

el que nos redime de todas 

sombrías energías,

que, ávidas,

desean manipular,

controlar… 

que nos lanzan a la irresponsabilidad,

a la envidia, 

a la competencia constante…

que nos llenan de ingratitud

de soberbia

de deseo de poder sobre los demás.


Señor Jesús, Salvador. 


Aquí estoy.


Auméntame la fe

para que aumente mi caridad

y mi esperanza

en el reino que tú inauguraste.



carmeloampelio@gmail.com 



miércoles, 20 de septiembre de 2023

25.- 24.09.2023. TIEMPO ORDINARIO 25. Ciclo A

¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?


Señor Jesús, el que realmente nos hace ver lo que importa en este mundo tan complejo que vivimos.


Tus parábolas nos muestran tu sabiduría.

Tus parábolas nos muestran tu conocimiento del corazón humano.

Tus parábolas nos muestran tu camino.


Señor Jesús, el que es exigente porque desea lo mejor para nosotros.


Tus preguntas nos abren el corazón.

Tus preguntas nos reclaman autenticidad.

Tus preguntas nos sitúan ante ti.


Señor Jesús, el que desea que llevemos una vida digna como hijos de Dios. 


Señor Jesús, tantas y tantas veces me comparo con otros y constato mis carencias y límites: soy envidioso.

Señor Jesús, tantas y tantas veces tengo resentimiento frente a determinadas personas porque los considero mejores que yo: vivo la amargura.

Señor Jesús, tantas y tantas veces me siento inferior a los demás según los criterios del mundo: muestro hostilidad. 


Señor Jesús, maestro de humanidad sea cual sea nuestra situación o nuestra biografía.


Dame valentía para aceptar mis sentimientos, tan humanos, tan demasiado humanos. 

Dame lucidez para reconocer lo que soy, lo que me pasa, lo que habita en mi corazón, tan humano.

Dame arrojo para seguir creciendo espiritualmente centrado en ti y en tu reino.

Dame serenidad para vivir en el realismo de mis posibilidades y las posibilidades de los demás.

Dame inteligencia para reconocer lo mejor de los demás como un don que nos enriquece.

Dame un corazón puro para emitir gratitud frente a todo lo que de bien, bondad y belleza la vida me ofrece.

Dame libertad para celebrar los éxitos de los demás como un síntoma de su calidad humana.

Dame paciencia mientras crezco en una mirada compasiva y agradecida en este mundo tan extraño que me toca vivir.

Dame empatía para conectar los alegrías y los éxitos de los demás.

Dame desapego frente las falsedades del éxito en el tener, en el poder, en el aparentar.


Señor Jesús, el de las preguntas que nos atraviesan el corazón.


Dame pureza de intención en mi mirada, en mis palabras, en mis sentimientos. 


carmeloampelio@gmail.com


sábado, 16 de septiembre de 2023

24.- 17.09.2023. TIEMPO ORDINARIO 24. Ciclo A

¡Perdona de corazón a tu hermano!


Señor Jesús, el benevolente, tus desafíos me abruman.


No sé si sé perdonar de corazón.


Mis momentos de resentimiento,

mis emociones negativas,

mis dolores por la traición

tantas veces ocupan mi consciencia…

me quitan libertad.


Señor Jesús, el de mirada amorosa,

no soy capaz de comprender…

no soy capaz de superar la decepción…

no soy capaz de superar las tentaciones de venganza… 

el rencor me araña por dentro

y sufro porque me hicieron sufrir.


Señor Jesús, el del alma inteligente,

mi orgullo herido, 

mi miedo a parecer débil,

mi temor a reconocerme vulnerable…

el miedo a ser herido de nuevo me atenaza

y me encierro en mis caparazones.


Señor Jesús, el generoso,

mis patrones interiores,

mi falta de habilidad para comunicarme a fondo,

mi poca autoestima…

me generan dificultades en mi crecimiento personal. 


Señor Jesús, el manso,

el reconocer que la vida es injusta,

la dificultad en “dejar ir”,

aceptar la capacidad de dañar de los seres humanos…

no es fácil…

Me falta paciencia,

me falta empatía,

me falta pureza en la mirada.


Señor Jesús, el que ama… 

hazme instrumento de tu paz.

Libérame de las cargas emocionales.

Que reconozca mis sentimientos tal como son y los deje fluir.

Que viva en el momento presente con un corazón sencillo y pacificado.

Que crezca en la libertad de los hijos de Dios,

que irradian benevolencia, 

serenidad,

fraternidad

por donde quiera que pasen.


Señor Jesús, el que realmente hace ver lo que importa,

que me centre en tu presencia…

tan santa,

tan humana,

tan salvadora,

tan sanadora.

carmeloampelio@gmail.com 


raspasdefuego.blogspot.com/


viernes, 8 de septiembre de 2023

23.- 10.09.2023. TIEMPO ORDINARIO 23. Ciclo A

¡… allí estoy yo en medio!

 Señor Jesús, el benevolente, que superemos la tendencia a juzgar creyéndonos mejores que los demás.

Señor Jesús, el de mirada amorosa, ábrenos la sensibilidad para captar lo que de hermoso y admirable hay en las personas con las que tratamos.

Señor Jesús, el del alma inteligente, mejora nuestra sensibilidad para comprender lo que habita en el corazón de los que nos encontramos. 

Señor Jesús, el desinteresado, haz que, hagamos lo que hagamos, lo hagamos con pureza de intención.

Señor Jesús, el generoso, que repartamos los dones que nos das buscando el bien. la verdad, la justicia, la santidad.

Señor Jesús, el genuino, que seamos testigos de la autenticidad de la salvación que ya está en marcha en medio de las contradicciones de este mundo.

Señor Jesús, el indulgente, que se acerque a nosotros sienta que puede estar seguro y en paz.

Señor Jesús, el manso, haznos instrumentos de la no violencia y del diálogo en medio de las convulsiones que nos rodean.

Señor Jesús, el paciente, que superemos los puntazos de nuestro narcisismo ávido e impertinente.

Señor Jesús, el que acepta, enséñanos a mirar como mirabas tú, a lo mejor del corazón de las personas.

Señor Jesús, el que acerca, haznos cercanos a los padecen soledad con las palabras y los gestos oportunos.

Señor Jesús, el que acoge, abre nuestra sensibilidad a las necesidades de los demás.

Señor Jesús, el que acompaña, haznos caminantes solidarios con todos los que buscan un mundo más santo y más justo.

Señor Jesús, el que alivia, que seamos bálsamo en estos tiempos desconcertantes que vivimos.

Señor Jesús, el que ama… haznos instrumentos de tu amor dentro y fuera de tu Iglesia.

Señor Jesús, el que anima, que sembremos el optimismo del reino de Dios.

Señor Jesús, el que atiende, que creemos puentes de encuentro en nuestras relaciones.

Señor Jesús, el que comprende, haz que reconozcamos que todos somos humanos que buscan amar y ser amados.

Señor Jesús, el que crea comunidad, transfórmanos en piedras vivas de tu Iglesia.

Señor Jesús, el que cuida, conviértenos en mutua presencia amable 

Señor Jesús, el que cuida, haznos diligentes custodios de la felicidad de las personas con las que compartimos estos tiempos tan confusos.

Señor Jesús, el que no excluye a nadie, que seamos hogar en este mundo, a veces, tan hostil

Señor Jesús, el que no tiene prisa, que con quien nos encontremos sienta que estamos plenamente con él y para él.

Señor Jesús, el que realmente nos hace ver lo que importa, que nos centremos en las personas y no en lo intrascendente y anecdótico de las circunstancias.

Señor Jesús, el que respeta, que todos los que nos vean se sientan bien tratados… 

Señor Jesús, el que sale al encuentro, que alegremos la vida de todos los que nos traten

Señor Jesús, el que se da, infúndenos la valentía de darnos los unos a los otros.

Señor Jesús, el que se desvive, que seamos servidores de los demás, con humildad, con constancia, con alegría.

Señor Jesús, el que se preocupa sinceramente, que nuestras palabras sean síntoma de que las personas nos importan.

Señor Jesús, el veraz, que seamos defensores de la verdad del ser humano, de su dignidad y de su capacidad de vivir como hijo de Dios.

Señor Jesús, fidelidad de Dios, haznos cuidadosos y perseverantes en las relaciones que tenemos entre nosotros. 

Señor Jesús, fuente de esperanza, que nunca defraudemos a los que confían en nosotros. 

Señor Jesús, maestro de cordialidad, que nuestra presencia aumente la autoestima la vida de las personas que están cerca de nosotros.


Señor Jesús, el que amaba y hacía lo que quería, haznos instrumentos de tu vida nueva


carmeloampelio@gmail.com 


raspasdefuego.blogspot.com/


miércoles, 30 de agosto de 2023

22.- 03.09.2023. TIEMPO ORDINARIO 22. Ciclo A

¡Tú piensas como los hombres!


¿Cómo no apegarme a la lógica del mundo?

¿Cómo dejar de negar la realidad cuando no nos gusta?

¿Cómo superar mi ego y sus exigencias de tener, mandar, aparentar?


¿Cómo dejar de rebajar el evangelio?

¿Cómo dejar de creernos más sagaces que Cristo?

¿Cómo dejar de reparchear la voluntad de Dios?


¿Cómo mantenernos en el seguimiento?

¿Cómo dejarnos guiar por la verdadera luz?

¿Cómo no dejarnos descolocar por el sufrimiento, el dolor, el fracaso?


¿Cómo dejarnos alumbrar en nuestras sombras?

¿Cómo subirnos de verdad a la caravana que sube a Jerusalén?

¿Cómo no escandalizarnos de la Pasión?


¿Cómo no huir de las sombras y de su inevitable realismo?

¿Cómo dejar de vivir a la defensiva de las exigencias del Reino?

¿Cómo superar la tentación de la negociación con lo de Dios?


¿Cómo mantenernos en la vocación de testigos del Reino?

¿Cómo estar conectados con la valentía del Espíritu?

¿Cómo crecer en la autenticidad de nuestra fe?


¿Cómo afrontar nuestros miedos e inseguridades?

¿Cómo superar los patrones de interpretación de la realidad tan mundanos?

¿Cómo mirar cara a cara nuestra vulnerabilidad?


¿Cómo ir más allá de los momentos donde lo imprevisible nos asusta?

¿Cómo abrazar las etapas del viaje hacia la plenitud?

¿Cómo fluir con paz cuando el fracaso amenaza inminentemente?


¿Cómo superar la tentación de querer controlar todo según nuestra medida?

¿Cómo descubrir la novedad fascinante que se encuentra más allá de nuestras pequeñas cosas?

¿Cómo confiar en el proceso del caminar junto a Jesús?


¿Cómo aprender de Jesús?

¿Cómo comprender lo de Dios con Jesús?

¿Cómo convertirnos de verdad en cristianos?



Señor, ¿cómo fluir serenamente por la vida contigo?

Señor, ¿cómo crecer en santidad contigo?

Señor, ¿cómo ir al fondo contigo?


Señor, Tú nos lo dices claramente…


¡Entrégate!

¡Ríndete!

¡Confía!


¡Cree!

¡Espera!

¡Déjalo en las manos del Padre!


¡Sólo pasando por el fracaso mundano se viven las bienaventuranzas!


carmeloampelio@gmail.com 


miércoles, 23 de agosto de 2023

21.- 27.08.2023. TIEMPO ORDINARIO 21. Ciclo A

 Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? 


El abierto a la vida.

El buscado.

El centrado en la fuente.


El creativo.

El de los caminos de santidad.

El de los mil caminos para evocar lo sagrado que hay en cada uno de los seres humanos.


El de los silencios llenos de santidad.

El exigente lleno de misericordia.

El fascinante.


El focalizado en el cuidado de la vida.

El gratuito.

El increado que se encuentra con nosotros.


El lleno de conmiseración

El misterioso crisol de lo mejor de la humanidad.

El que abre corazones.


El que ayuda a someter el ego a la santa esencia de la vida.

El que busca amar y ser amado.

El que con nosotros arrostra nuestros miedos.


El que conecta con nuestras creatividades.

El que cuida la vida. 

El que cumple su palabra.


El que entra en resonancia con lo mejor del ser humano.

El que es constante referencia en nuestro deambular por la vida.

El que es más fuerte que cualquier negatividad de cualquier nivel de la realidad humana.


El que es permanente posibilidad de iluminación.

El que es uno con el momento que vivimos.

El que facilita entender lo que de verdad amamos.


El que genera comunión con todo su ser.

El que habita la energía de la realidad.

El que hace de lo sombrío camino del encuentro con Dios.


El que ilumina las sombras.

El que irradia santidad y justicia.

El que libera de represiones.


El que llena los silenciamientos.

El que mejora lo que mira.

El que no falla.


El que no tiene estrategia.

El que nos alza de nuestras circunstancias, sean las que sean.

El que nos convoca al vaciamiento para el necesario nuevo nacimiento.


El que nos dice que no tengamos miedo.

El que nos espera más allá de cualquier crisis.

El que nos facilita de verdad la vida.


El que nos felicita definitivamente la vida.

El que nos impulsa a la fraternidad universal.

El que nos lanza a cuidar toda vida.


El que nos llena de confianza.

El que nos mejora.

El que nos ofrece fraternidad universal.


El que nos ofrece mirarle a él nos pase lo que nos pase.

El que nos pone en crisis sin juzgarnos.

El que nos seduce para la comunión.


El que nos vertebra constantemente.

El que nunca ceja de esperarnos.

El que ofrece autenticidad.


El que orienta los corazones perdidos.

El que purifica las sombras.

El que quiere nuevos locos en este mundo.


El que quita escombros de las biografías.

El que regala esperanza.

El que respira con nuestros deseos más esenciales.


El que rompe nuestras contradicciones tan demasiado humanas.

El que santifica lo que toca.

El que se desprende infinitamente.


El que se entrega sin amargura.

El que siempre nos asegura que lo mejor está por venir.

El que supera a los ingratos.


El que transforma al amado.

El que une corazones.

El que va más allá de buena conciencia religiosa.


El secreto de la humanidad plena.


La densidad inaudita de la santidad en la historia de los hombres.


La luz que nos dice que lo terrible no tiene la última palabra.


Lo totalmente otro, precisamente aquí con nosotros.


El misterio del santo amor.


 carmeloampelio@gmail.com 

miércoles, 16 de agosto de 2023

20.- 20.08.2023. TIEMPO ORDINARIO 20. Ciclo A

 ¡Qué grande es tu fe!


Señor Jesús, no sé cómo es mi fe.


No quiero autoengañarme:

muchas veces siento que es

como un arbusto en medio de un secarral kilométrico.

Deambulo, a través de los años,

buscándome la vida como puedo.

Como tantos y tantos

en esta sociedad y en esta cultura

en crisis sistémica.


¿Cómo saber cómo es de verdad mi fe?


Sobrevivo en ciudades hostiles.

Llenas de ruidos y desamparos.

Llenas de tantas clases de miseria.

¿Cómo saber de verdad la textura de mi fe?

Camino entre palabras descorazonadoras,

irritantes,

resentidas.


¿Cómo saber la consistencia de mi fe?


Voy errante entre soledades,

escombros de esperanzas

y una tristeza basal

que rezuma en rostros,

cuerpos,

miradas.

¿Cómo saber lo que me aporta la fe?

Respiro entre fracasos,

desolaciones,

desarraigos

entre tantas y tantas quimeras

de plástico,

propaganda

y falsedades.


¿Cómo saber la calidad de mi fe?


¿Dónde gentes con voluntad de verdad?

¿Dónde gentes con voluntad de bien?

¿Dónde gentes con voluntad de fraternidad?


Señor Jesús, no sé cómo es mi fe.


Las preguntas me acosan.

La sed de autenticidad de quita la paz.

El deseo de sentido no me deja dormir.


Señor Jesús, no sé cómo es mi fe.


Deambulo entre discursos de odio…

impunes,

tóxicos,

inhumanos…

discursos de odio emitidos

incluso por quien se dice creyente,

incluso por clérigos renombrados,

incluso revestidos predicando en una iglesia.

¿Dónde su voluntad de santidad?

¿Dónde su voluntad de justicia?

¿Dónde su voluntad de comunión?


Señor Jesús, no sé cómo es mi fe.


Intento bajar hasta lo más profundo de mi…

y reconocerme allí

ante ti.

Paso días en retiro.

Paso días de desierto.

Paso días en recogimiento.


Y hoy solamente puedo decirte,

Señor Jesús,

que no sé cómo es mi fe.

carmeloampelio@gmail.com


miércoles, 9 de agosto de 2023

19.- 13.08.2023. TIEMPO ORDINARIO 19. Ciclo A

 

Señor Jesús, nos preguntas que por qué dudamos.


Señor Jesús, nos preguntas que por qué dudamos.

 

Somos demasiado humanos… nuestros miedos, tan hondos, nos pesan día a día.

¿Quién nos enseña a confiar en nosotros y en la realidad?

¿Cuándo tendremos paz y serenidad que duren y nos sosieguen?

 

Señor, arráiganos en la fe, arráiganos en ti, Hijo de Dios.

 

Señor Jesús, nos preguntas que por qué dudamos.

 

Nuestros cuerpos envejecen inexorablemente… nos que da poco para el examen final pero no sabemos la fecha … y nos asusta el contenido.

¿Quién nos enseña a confiar en la sabiduría que habita en la entraña de la vida?

¿Cuándo tendremos la certeza de que hemos entrado en el camino de la vida nueva y vida en abundancia?

 

Señor, arráiganos en el confianza, arráiganos en ti, Hijo de Dios.

 

Señor Jesús, nos preguntas que por qué dudamos.

 

Nuestros instintos siguen siendo lo que son, fuentes de energías que parecieran ir por libre, desasosegando nuestro cotidiano convivir.

¿Quién nos enseña a reconocer la bondad de todo lo que existe?

¿Cuándo tendremos una mirada contemplativa sobre las energías que nos impelen?

 

Señor, arráiganos en la paz, arráiganos en ti, Hijo de Dios.

 

Nuestras emociones nos dominan mucho más de lo que quisiéramos… nos sentimos como corchos en medio de un puerto caótico.

¿Quién nos enseña a nombrar las inmensas posibilidades que emergen de nuestro interior?

¿Cuándo tendremos una mirada compasiva sobre nuestros impulsos internos?

 

Señor, arráiganos en la calma, arráiganos en ti, Hijo de Dios.

 

Señor Jesús, nos preguntas que por qué dudamos.

 

Nuestras dispersiones siguen fragmentándonos… más y más, día a día… propaganda, pantallas, parloteos banales, cotilleos zafios…

¿Quién nos enseña a saber disfrutar del silencio exterior e interior?

¿Cuándo tendremos unificación de vida en medio del normal caos cotidiano que vivimos?

 

Señor, arráiganos en la comunión, en la unidad, en lo esencial… arráiganos en ti, Hijo de Dios.

 

Señor Jesús, nos preguntas que por qué dudamos.

 

Nuestra avidez nos devora, nos domina, nos esclaviza.

¿Quién nos enseña a vivir con austeridad y templanza?

¿Cuándo tendremos un corazón pobre en un estilo de vida sencillo?

 

Señor, arráiganos en la mansedumbre,

en la ecuanimidad,

en la armonía…

arráiganos en ti,

Hijo de Dios.

 

¡Señor Jesús, que nuestro corazón se recoja en el tuyo!

 

¡Señor Jesús, que nuestro corazón se autentifique en el tuyo!

 

¡Señor Jesús, que nuestro corazón sane en el tuyo!


carmeloampelio@gmail.com

jueves, 3 de agosto de 2023

18.- 06.08.2023. TRANFIGURACIÓN. Ciclo A

Señor Jesús, nos dices que no temamos.

 

Pero somos demasiado humanos…

 

Nos dan miedo tantas realidades tan necesarias, tan urgentes, tan imprescindibles…

 

Nos da miedo la fraternidad real dentro y fuera de la Iglesia.

Nos da miedo la igualdad real dentro y fuera de la Iglesia.

Nos da miedo la libertad dentro y fuera de la Iglesia.

Nos da miedo la horizontalidad de las relaciones y de los procesos.

 

Nos da miedo salir de dónde estamos camino de lo mejor que está por llegar.

Nos da miedo salir hacia nuevas posibilidades de existencia humana tan imperiosas y necesarias.

Nos da miedo salir hacia nuevas e inéditas experiencias de vida humana tan necesarias en ente mundo sediento de sentido y de humanidad.

 

Nos da miedo comprometernos en la gestación de otras familias, otros grupos humanos, otras políticas, otras sociedades y otras culturas tan necesarias y urgentes.

Nos da miedo involucrarnos en las exploraciones para otra Iglesia, otras estructuras eclesiales y otras parroquias

Nos da miedo perder referencias muy claras y muy sistematizadas.

 

Nos da miedo expandir nuestras capacidades humanas y espirituales.

Nos da miedo reconocernos seres de pensamientos, palabras u obras repetitivos, manidos… baldíos.

¡Nos da miedo crecer como seres humanos, como seres humanos espirituales, como seres humanos enamorados de Ti!

 

Señor Jesús, nos dices que no temamos.

 

Pero nos da miedo el dolor de la conversión porque sabemos que nos relacionamos contigo del mismo modo que nos relacionamos con las personas que la vida nos pone por delante…¡Que Tú nos pones por delante!

 

Señor Jesús, nos dices que no temamos.

 

Pero somos demasiado cómodos…

Nos da miedo mostrar lo que queremos ser, testigos de la alegría del Reino.

Nos da miedo irradiar la auténtica fecundidad humana del Evangelio.

Nos da miedo afrontar tantos y tantos desafíos en este mundo roto…

que imposibilita la fraternidad con la idolatría del individualismo,

que asola la casa común con la idolatría de lucro a toda costa,

que hace de los seres humanos meros consumidores de tanta y tanta toxicidad.

 

Señor Jesús, nos dices que no temamos.

 

Pero nos da miedo contemplar en serio la realidad como Tú lo hiciste…

Nos da miedo conmovernos como Tú te conmoviste…

Nos da miedo acercarnos con manos compasivas como tú te acercaste a la humanidad doliente.

 

Señor Jesús, nos dices que no temamos.

 

¡Transfigúranos:

vertébranos,

empodéranos…

que no nos dé miedo que de verdad de las verdades

seas nuestros Señor y Salvador!

 

Señor Jesús, nos dices que no temamos.

 

¡Transfigúranos:

aliéntanos,

acompáñanos

con tu presencia en nuestros corazones,

en nuestras miradas,

en nuestras palabras!

 

Señor Jesús, nos dices que no temamos.

¡Transfigúranos

para que nos acerquemos

al sueño que tienes para cada uno de nosotros!

 

carmeloampelio@gmail.com

 


domingo, 30 de julio de 2023

17.- 30.07.2023. TIEMPO ORDINARIO 17. Ciclo A

 La prioridad de las prioridades


 Señor Jesús, Tú, el tesoro inimaginable.

Señor Jesús, Tú, la prioridad de prioridades.

Señor Jesús, Tú, asombro de un amor.


Señor Jesús, Tú, la estrella polar universal.

Señor Jesús, Tú, el sentido de los sentidos.

Señor Jesús, Tú, lo esencial de lo esencial.


Señor Jesús, Tú, lo urgente de las urgencias del corazón.

Señor Jesús, Tú, fascinación de las fascinaciones.

Señor Jesús, Tú, la verdad de las verdades.


Señor Jesús, Tú, lo importante de las importancias.

Señor Jesús, Tú, lo crucial de la vida humana.

Señor Jesús, Tú, el fundamento de las biografías.


Señor Jesús, Tú, el aliento de los exploradores de la existencia

Señor Jesús, Tú, lo sustancial de la vida espiritual.

Señor Jesús, Tú, lo indispensable del Reino.


Señor Jesús, Tú, la alegría de las alegrías.

Señor Jesús, Tú, el amor sobre todo amor.

Señor Jesús, Tú, lo inherente a cualquier valentía.


Señor Jesús, Tú, la paz del corazón.

Señor Jesús, Tú, lo vital de cualquier circunstancia.

Señor Jesús, Tú, lo decisivo en el peregrinar.


Señor Jesús, Tú, el agua inagotable.

Señor Jesús, Tú, la luz amorosa.

Señor Jesús, Tú, la energía benéfica.


Señor Jesús, Tú, el mapa imborrable.

Señor Jesús, Tú, la casa de la felicidad.

Señor Jesús, Tú, el hogar de los corazones heridos.


Señor Jesús, Tú, la palabra definitiva.

Señor Jesús, Tú, lo principal de la Iglesia.

Señor Jesús, Tú, el fundamento del universo.


Señor Jesús, Tú, razón de nuestro existir.

Señor Jesús, Tú, vida de la vida nueva.

Señor Jesús, Tú, raíz de la ansiada fraternidad.


Señor Jesús, Tú, fuente de nuestra radical esperanza.

Señor Jesús, Tú, entraña de nuestra fe.

Señor Jesús, Tú, médula de cualquier misericordia.


Señor Jesús, Tú, modelo del cuidado de la vida humana.

Señor Jesús, Tú, maravillosa solidaridad de Dios

Señor Jesús, Tú, la verdad de Dios y del hombre.

Señor Jesús, Tú, el consuelo de nuestros corazones fragmentados.


Señor Jesús, Tú, la primacía de la salvación.

Señor Jesús, Tú, lo primordial del perdón.

Señor Jesús, Tú, evangelio de Dios para los sedientos de la auténtica vida.


carmeloampelio@gmail.com


domingo, 23 de julio de 2023

16.- 23.07.2023. TIEMPO ORDINARIO 16. Ciclo A

 Humildad de la semilla de mostaza


Señor quisiera ser más humilde, más sencillo, más pobre de corazón…

¡Señor, tú eres el protagonista de la salvación!


Señor, que sea más humilde: que deje que las cosas pasen…

tantas y tantas veces mi ego se entromete donde no le llaman.

¡Señor, tú cuidas de nosotros mejor que nosotros mismos!


Señor, que sea más humilde: que acepte las intuiciones de comunión con los demás y con todo lo viviente…

tantas y tantas veces me creo mejor y por encima de lo que tengo delante.

¡Señor, sólo tú eres santo!


Señor, que sea más humilde: que actúe desde lo mejor de mi corazón…

tantas y tantas veces me pueden mis sesgos, mis heridas, mis negatividades.

¡Señor, sólo tú tienes miradas de vida eterna!


Señor, que sea más humilde: que esté presente a lo mejor de la realidad en cada momento…

tantas y tantas veces me vence la avidez y el egocentrismo.

¡Señor, sólo tú mereces la pena de verdad…!


Señor, que sea más humilde: que sea consciente de mis tendencias a la conflictividad…

tantas y tantas veces deseo imponerme como sea sobre los demás.

¡Señor, sólo tú eres la paz sobre toda paz!


Señor, que sea más humilde: tantas y tantas veces juzgo, interpreto, doy por supuesto…


Señor, que sea más humilde: que llegue a amar sin la expectativa de que algo retorne.


Señor, que sea más humilde: que sea un instrumento de tu reino.


Señor, que sea más humilde:

que supere mis enfados,

que supere mis miedos irracionales,

que supere mis deseos de control.


Señor, que sea más humilde:

que me ría mucho más de mí mismo,

que me tome mucho menos en serio a mí mismo y mis ocurrencias,

que no me crea todo lo que pienso como si fuera un genio incomprendido.


Señor, que sea más humilde:

que pida disculpas primero,

que no guarde recuerdo de los rasguños de la vida, 

que me abra cada vez más al misterio de la vida,

que me abra cada vez más al misterio del ser humano,

que me abra cada vez más a tu misterio de vida y amor.


Amén.

Aleluya.


carmeloampelio@gmail.com


domingo, 16 de julio de 2023

15.- 16.07.2023. TIEMPO ORDINARIO 15. Ciclo A

Te damos gracias, Dios Padre bueno, por tantos dones.


Asombrados, reconocemos que estamos implantados en un fascinante despliegue de energía que nos impele hacia una plenitud que no podemos nombrar ni apenas intuir pero del que hablan los grandes místicos de la humanidad con sus metáforas deslumbrantes y sus vidas ejemplares.

Nos duele el hecho de que muchos de nuestros contemporáneos vivan desorientados y lamenten el hecho de haber nacido… no han encontrado maestros de espiritualidad que les ayuden a descubrir tu presencia y tu insistencia.


Te damos gracias, Dios Padre bueno, por el don de la vida.

Somos conscientes del misterio que compartimos con todos los seres vivos: es un inmenso derroche de poder y de creatividad que se abre paso con una fuerza y una sabiduría que sólo puede provenir de ti.

Nos duele el poco cuidado de la creación, el daño codicioso a tantos y tantos seres vivientes, el idólatra sentido de dominio para ganar dinero que acaso nos lleve a un colapso y a un sufrimiento inimaginable. 


Te damos gracias, Dios padre bueno, por el don de ser seres humanos.

Nos reconocemos hermanos de todos los hombres, sea cual sea su condición y circunstancia secundaria mucho más allá de las barreras culturales, religiosas, ideológicas, sociales… 

Nos duele que tantos y tantos no vean reconocidos sus derechos humanos y experimenten sufrimientos claramente evitables, hechura de idólatras manos humanas.


Nos has dado el don de la capacidad religiosa.

Con tantos y tantos desde los orígenes de la humanidad nos sabemos en camino de crecimiento espiritual y de madurez humana. Cristo, tu hijo es nuestra luz, nuestro camino, nuestra verdad que nunca nos deja solos con su presencia constante de resucitado en nuestro corazón, en nuestra vida, en nuestras comunidades, en nuestras diócesis, en la Palabra de Dios, en los sacramentos, en la multiforme vida de la Iglesia.


Y nos sabemos en comunión con todos los hombres y mujeres religiosos, en ese camino fascinante de santidad y justicia que los mejores nos indican de palabra y de obra. Sí, Padre, tu semilla fructifica en todas las mujeres y en todos los hombres de buena voluntad que irradian santidad, bondad, cuidado de la vida y de a fraternidad. En todos los que palían el hambre y sed de justicia que tantos tienen hoy en día.


Te damos gracias, Dios Padre bueno, por tantos dones.

Sabemos que nos acompañas en la tarea de evangelizar, en la tarea de ser samaritanos, en la tarea de mostrar misericordia, en la tarea de mostrar caminos, en la tarea de crear novedades, en la tarea de ser testigos de la alegría de salvación.


Gracias, gracias, gracias.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Amén. Amén. Amén.


domingo, 9 de julio de 2023

14.- 09.07.2023. TIEMPO ORDINARIO 14. Ciclo A

 Venid a mí los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré.


Señor Jesús, estoy cansado de mis miedos.

Señor Jesús, estoy cansado de mi rabia.

Señor Jesús, estoy cansado de mi soberbia que desprecia.

Señor Jesús, estoy cansado de mis ensoñaciones y fantasías.

Señor Jesús, estoy cansado de mi terquedad.

Señor Jesús, estoy cansado de mis tensiones internas y externas.

Señor Jesús, estoy cansado de querer imponerme, pase lo que pase.


Señor Jesús, no hay día que no me acucie el pesimismo.


Cansado de mí, Señor Jesús, acudo a ti.


¿Cómo sabré si escuchas mi voz?


Señor Jesús, hazme manso y humilde de corazón.

Señor Jesús, hazme clemente y misericordioso en mi día a día.

Señor Jesús, hazme bondadoso y justo en mis relaciones con los demás.

Señor Jesús, hazme cuidadoso y paciente en mis palabras y en mis obras.

Señor Jesús, hazme sencillo y empático en mis vínculos cotidianos.

Señor Jesús, hazme limpio de corazón.

Señor Jesús, transparenta en mí la fuerza de tu amor.

Señor Jesús, que alivie cargas a los que me rodean.

Señor Jesús, que siembre paz silenciosamente.

Señor Jesús, que construya comunidad

escuchando,

acogiendo,

acompañando…


Señor Jesús, dame paz para que siembre paz.



Amén.


carmeloampelio@gmail.com 


domingo, 2 de julio de 2023

13.- 02.07.2023. TIEMPO ORDINARIO 13. Ciclo A

Señor Jesús: los apegos nos atan.

Lo sabemos muy bien.

Nos atan nuestros bienes ideológicos y emocionales.

Nos atan nuestros refugios en las riquezas y en las relaciones.

Nos atan nuestras raíces y nuestras identidades.

¡Sólo tú puedes liberarnos de nuestras filias tan humanas…

tan demasiado humanas

que nos blindan bolsillos, cabeza y corazón!


Señor Jesús: la falta de confianza nos bloquea.

Lo sabemos muy bien.

No discernimos: repetimos y repetimos.

Año tras año.

No creamos: reiteramos y reiteramos.

Liturgia a liturgia.

No nos abrimos: nos encerramos y nos encerramos.

Día a día… año a año.

Y nos agotamos por la falta de luz,

de aires nuevos,

de vitalidad del Espíritu.


Señor Jesús: sin darnos cuenta nos deslizamos a un cristianismo sin cruz,

a un cristianismo que nos hace creernos vivir en una santa comodidad,

comodidad sin cruz.

A un cristianismo que nos hace vivir sin la tensión de evangelizar en serio,

evangelizar sin cruz.

A un cristianismo de palabras vacías, insignificantes, viejas.

A un cristianismo que no llama a jugarse la vida realmente

para que todos tengan vida y vida en abundancia.


¡Señor Jesús,

sólo tú puedes aumentarnos la fe

que nos abre a la aventura de la libertad de los hijos de Dios!


¡Señor Jesús,

que no rehuyamos los conflictos

a la hora de discernir los caminos a los que nos llamas,

las exigencias concretas que nos pones por delante,

las grandes obras a las que estamos llamados!


¡Señor Jesús, enraizados en ti,

queremos crecer como como hijos e hijas de Dios,

crecer como audaces testigos de que otra cultura es posible,

otra Iglesia es posible,

otra humanidad es posible!


carmeloampelio@gmail.com

domingo, 25 de junio de 2023

12.- 25.06.2023. TIEMPO ORDINARIO 12. Ciclo A

Señor Jesús, estamos en buenas manos, tus manos.

Pero somos tan contradictorios, tan medianos, tan asustadizos

que nos perdemos lo mejor de los dinamismos de la vida.

¡Que escuchemos tu gran bondad,

que tu fidelidad nos ayude a la calidad de nuestra fe!


Señor Jesús, nos acompañas día a día.

Pero estamos tan enredados

con nuestras manías y nuestras banderías

que nos perdemos lo mejor de los dinamismos de la Iglesia.

¡Que escuchemos tu llamada a la libertad,

que tu fidelidad nos impulse a sembrar la vida que nos das!


Señor Jesús, nos alientas a dar testimonio de los caminos que conducen hacia el Padre.

Pero tantas y tantas veces nos interesan más las murmuraciones y los carrerismos

que nos perdemos los mejor de autenticidad de las personas con las que nos encontramos.

¡Que escuchemos tu llamada a lo esencial del corazón,

que tu fidelidad nos haga más audaces para cuidar la cuidar la cultura en la que estamos implantados!


Señor Jesús, nos enseñas día a día a vivir la vida según el corazón del Padre.

Pero nos creemos tan de los buenos, tan de los que saben de qué va esto, tan de los “auténticos”

que nos perdemos la potencia de la fuerza del Espíritu que todo lo renueva y lo mejora.

¡Que escuchemos tu llamada a la aventura de darnos misericordiosamente a los demás,

que tu fidelidad nos recuerde una y otra vez que la humildad es un síntoma del Reino!


Señor Jesús, algunos, hombres y mujeres,

de los más inspirados y fuertes en el Espíritu,

son testigos cotidianos de la vida y de la justicia del Evangelio,

son pioneros de nuevos paradigmas,

son exploradores de nuevos modelos de seres humanos

y nuevos maneras de ser creyente

a la altura de los tiempos que nos tocan vivir.


Señor Jesús, algunos, hombres y mujeres,

están llenos de dones variados y abundantes

y son líderes en su día a día

de los cielos nuevos y de la tierra nueva.


Señor Jesús, algunos, hombres y mujeres,

son muy libres,

son hombres y mujeres de fuerte fe,

son seres humanos de alta calidad vital y espiritual

que alegran la vida por donde pasan…


Señor Jesús, te pedimos por ellos.

Te pedimos por su santidad.

Te pedimos por su ejemplaridad.

Te pedimos por su perseverancia

en estos tiempos extraños y absurdos que padecemos.

Te pedimos que nos inspiren con sabiduría humana y cristiana.

Te pedimos que nos iluminen con intuiciones fascinantes

que nos para cuidar la humanidad en la que vivimos.

Te pedimos que nos lideren inteligentemente

haciéndonos ver tantas y tantas capacidades que tenemos,

tantos y tantos retos que podemos y debemos afrontar,

tantas y tantas novedades gozosas y alegres

que estamos llamados a crear y compartir.


Señor, nos ponemos en tus manos.

Señor, ábrenos el entendimiento de tu voluntad.

Señor, cuídanos

y lánzanos

más lejos,

más humanos,

más santos.


carmeloampelio@gmail.com

domingo, 18 de junio de 2023

11.- 18.06.2023. TIEMPO ORDINARIO 11. Ciclo A



Señor Jesús, ¿cómo darte gracias por tu llamada a cada uno de nosotros por nuestro nombre propio... ¡tantas y tantas veces nuestra fe es triste y nuestro compromiso está lleno de rutinas! Aun así, nos sabemos muy unidos en la fe y en la vida de tantos profetas, de tantos enviados, de tantos misioneros de tantos y tantos servidores que, con su vida, han cantado la grandeza de tu amor, de tu presencia, de tu salvación.


Señor Jesús, tu Espíritu sigue llamando, con esa sabiduría que tan desconcertante, a toda clase de servidores con toda clase de carismas para sembrar vida en abundancia, para sanar los duelos de tantos corazones, para generar serenidad y fraternidad donde los odios humanos destrozan la belleza de la vida.


Señor Jesús, quisiéramos salir aún más de nuestras cómodas rutinas, abandonar los rincones cálidos donde nos refugiamos, abrir nuestras vidas y nuestros grupos a cualquier ser humano necesitado de luz, compañía, fraternidad… necesitado de justicia humana y abrazos de verdad… quisiéramos abrirnos a tantos y tantos humanos 

necesitados de procesos de escucha, de rehabilitación, de encontrar sentido en este extraño mundo que nos toca vivir.


Señor Jesús, que estás tan presente en nuestro interior y en todas las personas con las que nos encontramos en la vida, haznos mejores testigos de la fe en ti con nuestras presencias, nuestras palabras, nuestras obras. ¡Haznos más Iglesia, haznos más eficaces, haznos más significativos!


Señor Jesús, haz que nos tomemos más en serio nuestra fe. 

Señor Jesús, haz que nos tomemos más en serio tus mandatos.

Señor Jesús, haz que nos tomemos más en serio la confianza que depositas en nosotros.


Señor Jesús, que caminas con nosotros en nuestros compromisos, haznos mejores misioneros, de tal modo que no seamos indiferentes a las necesidades reales de la sociedad y la cultura en la que vivimos. 


Señor Jesús, que tengamos la sensibilidad y la valentía del Buen Samaritano.


Señor Jesús, santificados y habilitados por tu gracia, alzamos nuestra mente y nuestro corazón con las palabras del salmista: ¡sirvamos al Señor con alegría! ¡sirvamos a la humanidad con alegría!


carmeloampelio@gmail.com 


domingo, 11 de junio de 2023

10.- 11.06.2023. CORPUS. Ciclo A

Señor, que seamos vínculos de comunión en este mundo roto que vivimos.

Señor, que seamos presencia de misericordia en este mundo tan lleno de desconfianza.

Señor, que seamos artesanos de humanidad en la vida cotidiana de este mundo tan violento.

Señor, que seamos hospitalarios en este mundo de crueles fronteras,

Señor, que seamos testigos de esperanza en este mundo habitado por tantos y tantos miedos. 

Señor, que seamos sosiego en este mundo lleno de ruidos.

Señor, que seamos sembradores de la alegría de la vida en este mundo desesperanzado.

Señor, que seamos brisa de serenidad en este convulso mundo que nos toca vivir.

Señor, que seamos testigos de tu poder de salvación en este mundo lleno de incertidumbres.

Señor, que seamos un signo de referencia de lo que de verdad es importante en este mundo tan volátil en el que vivimos. 

Señor, que seamos humildes orantes ante tu misterio en este mundo lleno de tantos ídolos y tantas paparruchas.

Señor, que seamos mansas certezas de humanidad en este mundo tan deshumanizado. 

Señor, que seamos custodios de la vida en este mundo lleno de cazadores de trofeos.

Señor, que seamos expertos en encuentros y abrazos en este mundo tan polarizado.

Señor, que seamos un síntoma de autenticidad humana en un mundo decepcionado y cínico.

Señor, que seamos sencillos profetas de santidad en un mundo que vive como si Dios no existiera.

Señor, que seamos cultivadores de integración en un mundo donde parece que sobra mucha gente.

Señor, no somos dignos de que entres en nuestra casa, pero una palabra tuya bastará para sanarnos.

Carmelo Ampelio

domingo, 4 de junio de 2023

09.- 04.06.2023. Trinidad. Ciclo A

 En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.


En el nombre de la fuente, del camino y de la energía.


En el nombre de la bendición, de la libertad y de la confianza.


En el nombre del fundamento, de la sensibilidad y del impulso.


En el nombre de la vida, de la pasión y de la intensidad.


En el nombre de la unidad de las unidades, 

del vínculo de los vínculos

y de la diversidad de las diversidades.


En el nombre del silencio, de la música y de la armonía.


En el nombre de la acogida, de la entrega y de la gracia.


En el nombre del amor, de la misericordia y la comunión.


En el nombre de la plenitud, del vaciamiento y del silencio vibrante.


En el nombre del encuentro, de la hospitalidad y de la fiesta.


En el nombre de la santidad de las santidades, 

de la humanidad de la humanidad

y del amor del amor.


En el nombre de la inclusión, de la diferencia y de la diversidad.


En el nombre de la presencia, de la palabra y del corazón.


En el nombre de la libertad, la alegría y el juego.


En el nombre del misterio cercano, 

del cuidado constante

y del ímpetu inagotable.


En el nombre del bien, de la verdad y de la belleza.


En el nombre de la creatividad, de la intuición y de la inspiración.


En el nombre del poder de lo real, 

de la intensidad de lo real

y de la densidad de lo real.


En el nombre del cimiento, de la luz y de la utopía.


En el nombre de la ternura, de la fraternidad y de la conspiración.


En el nombre de la santidad, de los seres humanos y del misterio.


En el nombre de lo uno, de lo tangible y de la multiplicidad. 


En el nombre de lo realmente real, de la presencia y del devenir.


En el nombre del mar, de la tierra y del viento.


En el nombre de la consistencia, de la insistencia y de la genialidad.


En el nombre de la madre, la benevolencia y la fraternidad.


En el nombre del amor sobre todo amor, 

de las entrañas de misericordia 

y de la fecundidad insondable.


En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.


Trinidad Santa.

Luz.

Luz de luz.

Luz de las luces de la realidad.

Luz que nos busca.

Luz que nos sustenta.

Luz que nos crea y recrea y plenifica.


Santa Trinidad.

Alabanza.

Adoración.

Silencio.


Trinidad Santa.

Amén.

Amén.

Amén.



Santa Trinidad.

Aleluya.

Aleluya.

Aleluya.



domingo, 28 de mayo de 2023

08.- 28.05.2023. Pentecostés. Ciclo A

 ¡Ven, Espíritu divino!

Ven sobre nuestras seguridades.

Emerge desde lo mejor de nuestro corazón.

Sé la luz de nuestras luces.


¡Ven, Espíritu divino!

Ven sobre el polvo de los siglos que nos recubre.

Emerge desde nuestras mejores raíces.

Sé la savia que nutre nuestros mejores frutos.


¡Ven, Espíritu divino!

Ven sobre nuestros lenguajes,

sobre nuestros ritos,

sobre nuestra manera de organizarnos

como grupos,

como parroquias,

como Iglesia.

Emerge desde lo mejor de nuestra humanidad.

Sé el viento que nos lleva más allá…

que nos lleva a la aventura fascinante

de sembrar el evangelio

de pensamiento,

de palabra

y de obra.


¡Ven, Espíritu divino!

Ven sobre nuestra sensibilidad.

Emerge desde nuestras capacidades de comunión.

Sé el caldo de cultivo de nuestros de paz,

de nuestros deseos de fraternidad,

de nuestros deseos de santidad.


¡Ven, Espíritu divino!

ven sobre nuestros miedos,

ven sobre nuestras mejores capacidades,

ven sobre nuestra esperanza

de una iglesia mejor,

una cultura mejor,

una Iglesia más evangélica.

Emerge desde las energías que hay en nosotros,

infundidas por Ti,

mantenidas por Ti,

impulsadas por Ti.


¡Ven, Espíritu divino!

Ven sobre nuestra inteligencia.

Emerge desde nuestras búsquedas.


¡Ven, Espíritu divino!

ven sobre nuestras fidelidades,

ven sobre nuestros desafíos,

ven sobre nuestras audacias.


¡Ven, Espíritu divino!

Reconstitúyenos.

¡Ven, Espíritu divino!

Posibilítanos.

¡Ven, Espíritu divino!

Aliéntanos.


¡Ven, Espíritu divino!

Haznos más cristianos. 

Haznos más humanos.

Haznos más santos. 


Carmelo Ampelio


domingo, 21 de mayo de 2023

07.21.05.2023. Domingo 7 de Pascua. Ascensión

 Señor Jesús, ¿qué has visto en nosotros para que nos llames a colaborar en tu misión?


Somos demasiado normales,

demasiado hijos de nuestro tiempo:

las flaquezas se transparentan en nuestros rostros,

a diario nos sentimos bloqueados por nuestras limitaciones y nuestros miedos.

Somos medianillos que chapoteamos como podemos en nuestra vida. 


Señor Jesús, ¿Cómo darte las gracias por llamarnos?

Es la mejor noticia que hemos tenido en nuestra vida.

Sabemos que tu presencia es lo que hace que podamos ser significantes en la vida de los demás. 

¡Qué inmenso regalo el sentirnos colaboradores de las fuerzas de salvación

que dan esperanza en este maltrecho mundo!


Señor Jesús, que no nos olvidemos que eres 

lo más íntimo de nuestro corazón, 

lo más fuerte de nuestras fuerzas, 

la fortaleza de nuestra más íntima convicción.


Si fuéramos monjes, diríamos que Tú eres nuestro monasterio.

Pero somos cristianos en medio de las turbulencias de nuestro tiempo.

Llena de tu amor los detalles de nuestra normalidad cotidiana.

Llena de amor todas y cada una de las relaciones con las que transcurren nuestros días.

Llena de amor todas las palabras que pronunciemos:

que salgan de un corazón sanado por Ti.


Señor Jesús: sabemos que Tú eres la vida de nuestra vida, 

la palabra de nuestra palabra, 

el testimonio de nuestro testimonio. 


Queremos seguir contigo.

¿A quién acudir si no es a Ti?


Señor Jesús: Impúlsanos aún más.

Que seamos más compasivos,

que seamos más fraternales,

que seamos más solidarios.


Señor Jesús: 

que no tengamos miedo a sembrar y a proponer lo que realmente hace falta: 

austeridad inteligente en la construcción de nuestros hogares y nuestras asociaciones,

sobriedad compartida en todos nuestros proyectos,

inteligencia compasiva en todas nuestras acciones. 


Señor Jesús: que no nos alejemos del corazón del mundo

que deseamos que sea nuestro corazón,

un corazón habitado por Ti,

Salvador del mundo. 


Señor Jesús: Somos hombres y mujeres de este mundo, 

camino de la salvación,

misteriosa,

total,

vital

que has iniciado

en toda la realidad,

en todas las criaturas,

en todo lo que alienta vida.

Amén.


Carmelo Ampelio.


domingo, 14 de mayo de 2023

06.- 14.05.2023. Domingo 6 de Pascua. Ciclo A

¡Ven Espíritu Divino!


Sin ti, Espíritu, como sonámbulos, entre ruinas… llenos de miedo avanzamos sin rumbo. 


¡Ven Espíritu Divino!


Sin ti, Espíritu, vivimos entre las feas energías ciegas de la materia, de la biología, de la cultura.


¡Ven Espíritu Divino!


Sin ti, Espíritu, vivimos ávidos, sedientos, sin paz, dominados por nuestras sombras.


¡Ven Espíritu Divino!


Sin ti, Espíritu, parece que nos definen nuestras vergüenzas, nuestros rencores, nuestra soberbia


¡Ven Espíritu Divino!


Sin ti, Espíritu, sólo irradiamos nuestras mediocridades, nuestros vacíos, nuestra triste fachada.


¡Ven Espíritu Divino!


Sin ti, Espíritu, somos poco más que egos que se golpean en una lucha de todos contra todos.


¡Ven Espíritu Divino!


Sin ti, Espíritu, creemos muchas sandeces, hacemos muchas tontadas, proponemos muchas tonterías.


¡Ven Espíritu Divino!


Sin ti, Espíritu, somos mundo, somos luchas de poder, somos grotescos personajes de extrañas conductas.


¡Ven Espíritu Divino!


Ven, multiplica nuestra capacidad de santidad.

Ven, fomenta lo mejor de nuestra humanidad.

Ven, haznos más auténticamente testigos del reino que avanza en la historia de toda la humanidad.


¡Ven Espíritu Divino!


Santifícanos. Cristifícanos. Entusiásmanos.


Carmelo Ampelio. 


domingo, 7 de mayo de 2023

05.- 07.05.2023. Domingo 5 de Pascua. Ciclo A


Cristo Jesús, 

camino, verdad y vida.


Contigo, Cristo Jesús,

vemos luz en estos tiempos de angustia.


Contigo, Cristo Jesús,

tenemos esperanza a pesar de los pesares,

a pesar de los desconciertos,

a pesar de las manipulaciones,

a pesar de los ruidos entre las que nos movemos.


Contigo, Cristo Jesús,

sabemos de verdad quienes somos,

somos hijos el Padre,

somos espíritu en el Espíritu,

somos hermanos contigo.


Cristo Jesús, 

sostienes la médula de nuestra realidad,

sostienes la esencia de nuestra humanidad,

sostienes el latir de nuestra humanidad.


Cristo Jesús,

fraternidad de la fraternidad,

que nos llamas y capacitas

para colaborar con los mejores

en el cuidado de toda vida.


Cristo Jesús,

alegría de las alegrías,

que nos alientas a vivir a fondo la vida

que nos infundes la fuerza de la vida nueva,

que nos acompañas en nuestro crecimiento espiritual.


Cristo Jesús

energía de las mejores energías,

danos valentía frente a los retos,

danos inteligencia ante las ambigüedades,

danos confianza en los momentos de sufrimiento.


Cristo Jesús,

alborada,

asombro,

autenticidad.


Cristo Jesús,

bienaventuranza,

llamada,

resurrección.


Cristo Jesús,

Agua de Vida,

Pan de Vida,

Presencia de Vida.


Cristo Jesús, 

salvación,

santidad,

vida por los siglos de los siglos.


Amén,

Aleluya.

Aleluya.

Aleluya.


domingo, 30 de abril de 2023

04.- 30.04.2023. Domingo 4 de Pascua. Ciclo A

Señor Jesús, estos tiempos extraños nos zarandean una y otra vez:

la desconfianza nos angustia.

Tenemos miedo…

un miedo difuso,

gris,

enfermizo.


Señor Jesús, ¿de verdad nos abres las puertas de la esperanza?

No nos bastan las palabras que no usamos cotidianamente,

no nos bastan enunciados que pierden su capacidad de transformarnos en mejores humanos y cristianos,

no nos bastan ritos que quedan muy lejos de nuestra sensibilidad y nuestras mejores capacidades.


Señor Jesús, ¿quién y cómo nos va a sustentar entre tanto y tanto escombro?

Ya no nos vale el ir tirando como sea,

espiritualmente

personalmente,

socialmente.


Señor Jesús, vivimos tiempos espasmódicos:

no hay fuentes realistas que nos den alegría de vivir.


¿Señor Jesús, ¿cómo sabremos que nos abres las puertas de la vida nueva?

Es como si sobreviviéramos a diario,

como si la prisa y la avidez nos devoraran,

como si nos hubiéramos olvidado del silencio contemplativo,

de tu presencia en nosotros y en lo que nos pasa.


Señor Jesús, ¿cómo crecer en la mirada contemplativa y misericordiosa ante la vida que vivimos?


Señor Jesús, la rabia nos corroe muchas veces…

como una especie de herpes en nuestro espíritu.

El ego, con sus zarpazos, nos vence, nos desborda, nos aprisiona

y nos creemos las frustraciones que provoca.


Señor Jesús, ¿cuándo sabremos abrir de verdad la puerta a la confianza de fondo que nos ofreces?


Nuestra soberbia nos hace mimetizarnos en esta especie de jungla donde nos movemos…

nos mostramos humanos demasiado humanos entre humanos demasiado humanos.


Señor Jesús, conviértenos en sembradores de ternura y la fraternidad.


Señor Jesús, ayúdanos a crear nuevas relaciones personales y sociales

más allá de lo que supone que hace la gente de bien… 

inspíranos en la creación de nuevos vínculos más gratificantes,

más allá de lo que la presión social nos dice que es lo socialmente aceptable…

alúmbranos como seres humanos humildes 

pero consistentes,

auténticos,

fiables…

en las palabras cotidianas,

en las acciones diarias,

en las presencias donde colaboramos

en la construcción de ese mundo mejor

que anhelamos,

intuimos,

deseamos…


Señor Jesús, 

amor sobre todo amor,

ayúdanos a afrontar

tanto y tanto desafío

que la vida, tan humana,

nos pone por delante…


Amén. Aleluya. Aleluya. Aleluya.

carmeloampelio@gmail.com

domingo, 23 de abril de 2023

03.- 23.04.2023. Domingo 3 de Pascua. Ciclo A

03.- 23.04.2023. Domingo 3 de Pascua. Ciclo A

Cristo Jesús, alma de la esperanza ante las maldades de la vida, reafírmanos con tu presencia.

Cristo Jesús, ancla en los desasosiegos inesperados, ratifica nuestra fe todos los días con tu palabra.

Cristo Jesús, céntranos en los revolcones de la vida, porque muchas veces perdemos la cabeza.

Cristo Jesús, fundamento de nuestra fe, refuerza nuestras certezas con tu fascinante enseñanza.

Cristo Jesús, disipa las tinieblas de nuestras entrañas… muchas veces nos domina el desconcierto y el autoengaño.

Cristo Jesús, estrella polar de los mapas de la vida, oriéntanos con tu santa sabiduría.

Cristo Jesús, acláranos lo que realmente es esencial… tantas y tantas veces huimos de los esencial discutiendo por fantasmagorías de nuestra imaginación.

Cristo Jesús, increíble irrupción de la vida que nos espera, ábrenos el corazón para que tu fuerza nos impulse todavía más, todavía más lejos, todavía más libres.

Cristo Jesús, raíz de donde anidan las respuestas a nuestros deseos más humanos, no dejes que nos apartemos del alimento diario de tu palabra.

Cristo Jesús, entraña de los humanos que buscan paz, apacigua nuestro corazón en los momentos donde nos desborda el resentimiento.

Cristo Jesús, fondo misterioso de toda comunión, infúndenos valentía para tender todos los puentes que hagan falta para que reine la paz y la fraternidad.

Cristo Jesús, manantial de lo mejor del ser humano, haznos inteligentes servidores de las necesidades de las personas que nos cruzamos en la vida.

Cristo Jesús, manifestación de lo que Dios es, hace y desea, haznos transparencia fecunda de tu santidad en nuestras palabras, en nuestras acciones, en nuestras presencias.

Cristo Jesús, médula de la vida, aliéntanos, que nos cansamos en estos extraños tiempos que nos agobian.

Cristo Jesús, núcleo de la comunión, empástanos, que nos craquelamos.

Cristo Jesús, presencia que recrea y enamora, únenos, que nos dispersamos ante tanta y tanta mentira que nos rodea y nos emborracha.

Cristo Jesús, secreto permanente de los corazones que tanto y tanto necesitan amar y ser amados. 

Cristo Jesús, fuente inagotable de sentido, significado y sensibilidad.

Cristo Jesús, fontana serena ante los abismos de las biografías demasiado humanas.

Cristo Jesús, sustento inefable de todo camino hacia Dios

Cristo Jesús, por ti sabemos que no estamos solos,

sabemos que no estamos sin defensa ante las pellejadas de este mundo

sabemos que no somos como una bolsa de plástico que arrastra el viento.

sabemos que no estamos arrojados en los basureros de la vida.

Cristo Jesús, alfaguara asombrosa de la fe para los que se acercan a tu presencia

Cristo Jesús, Señor de nuestras vidas.

Aleluya.

Aleluya.

Aleluya.

carmeloampelio@gmail.com


 

domingo, 16 de abril de 2023

02.- 16.04.2023. Domingo 2 de pascua. Ciclo A

Cristo Jesús, el nombre de nuestra paz.

Cristo Jesús, el cimiento de nuestra unión.

Cristo Jesús, la garantía de nuestra fraternidad.

Cristo Jesús, el origen de nuestro sosiego.

Cristo Jesús, la inagotable fuente de nuestra energía.

Cristo Jesús, la raíz de nuestra llamada a la autenticidad humana.

Cristo Jesús, la plenitud de nuestra libertad.

Cristo Jesús, el alimento de nuestra comunión.

Cristo Jesús, la clave de nuestra justicia.

Cristo Jesús, lo más íntimo de nuestro corazón.

Cristo Jesús, nuestra inagotable reconciliación con la vida.

Cristo Jesús, nuestra radical novedad en la verdad y el bien.

Cristo Jesús, inagotable origen de nuestra nueva humanidad.

Cristo Jesús, fascinante vencedor de nuestras resistencias.

Cristo Jesús, imparable vivificador de nuestras pasividades.

Cristo Jesús, santa purificación de nuestros egoísmos.

Cristo Jesús, pacificador amable de nuestras agresividades.

Cristo Jesús, liberador de nuestras más hondas vergüenzas.

Cristo Jesús, superador de nuestros atávicos miedos. 

Cristo Jesús, ancla que da serenidad de nuestra ira.

Cristo Jesús, clarificador de nuestras ambigüedades.

Cristo Jesús, poderoso redentor de nuestras culpas,

tan malignas, tan perversas, tan dañinas…


Cristo Jesús, Señor de nuestra vida.

Aleluya, aleluya. aleluya.

carmeloampelio@gmail.com